Defenderse contra viento y marea, eso me enseñaron. A creer en mí y en mis ideales, en meditar y ejecutar siempre que me hiciera feliz. Sin embargo pasan los años y puede que de cierta forma siga siendo una cría, pero eso no quiere decir que no tenga la capacidad de tomar mis propias decisiones. Si eso es así, ¿por qué no me dejan luchar por mi sueño?
Se me han puesto cosas en contra, como a todo ser humano, solo que hay personas que saben sortear los obstáculos con mejor fortuna que yo. Me cuesta y mucho, parece que se hubiera levantado un muro de once metros de alto por tres de ancho entre mi minúscula persona y mis ambiciones.
¡Qué duro es levantarse pensando que tu vida es una mierda!
¡Qué duro es ver como el resto lo consigue todo mientras tú sigues siendo un fracaso!
¡Qué duro e injusto es no tener recompensa a un sacrificio de años!
Y aquí estamos, tú leyendo y yo escribiendo. Tal vez pienses que no, que eso no puede pasarte, que puedes con todo. Te deseo que así sea, pero si por alguna razón estas en mi misma situación, no desesperes. O por lo menos intenta no hacerlo (sé que es difícil).
Siempre he pensado que las cosas pasan por algo y, si por casualidad lees esto, por favor, lucha, desvanece en el intento pero no desistas. Da todo lo que puedas porque las cosas se ponen complicadas.
La vida no es apta para cardíacos y miedosos, así que la decisión es tuya. O soportas que todo el mundo te critique por tus empeños pese a todas las trabas o aguantas que te echen en cara que te has rendido.
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