No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

sábado, 20 de diciembre de 2014

No me gusto.
No me gusta mi contexto ni mis acciones, mis miedos y valores, mi cara por el día y menos por la noche. Puedo ver a la gente feliz (o intentando serlo) y no entiendo qué funcionó mal conmigo.
¿Por qué me siento tan raro? ¿Es el pelo, mi cuerpo, la gente? ¿Mi mente y mi cabeza?

Cerraré los ojos hasta que esta mierda pase. No me despertéis mañana. Ni nunca.

Absténganse los cursis.

¿Cómo describirte? A ti, que perforas mis noches haciéndome parecer un mapache en cada madrugada, a ti y tus complicaciones, las idas y venidas. Y, sobretodo, ¿cómo describir esas lágrimas y rabia contenida que me haces sentir? Por otra parte están las mariposas (¿qué haría sin ellas?), el vértigo al sentirte y la caída al verte marchar.
¿No has sentido eso? Esa asquerosa sensación que a la vez es tan maravillosa, cutre y compleja, que llamamos amor por no llamar locura, obsesión, esquizofrenia, paranoia, depresión, bipolaridad, entre otros.
Noches largas llegas de lágrimas o caricias, sin punto medio, o pasión desenfrenada o frío devastador.

Tú cumples mis sueños y pesadillas; revolviendolos de forma loca, tanto, que ni siquiera sé si lo que estoy haciendo está bien o mal.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Entrada extra

Al ver el éxito del "Microcuento cantado" os ofrezco ahora otro tipo de formato: "Cuento de Ro".
Consiste en que me deis cinco palabras cualquieras y, a partir de ellas, crear una historia. Podéis dejarme las ideas en mi twitter, en ask o en los comentarios de esta entrada (mis contactos están en la barra de la derecha).



Gracias por todo y sonreid mucho.
Everything that makes me feel happy, makes me feel sad at the same time.


"ES MI SUEÑO";

piensa una bulímica mientras siente sus dedos en la lengua.
dice entre lágrimas un joven al que han roto el corazón.
susurra un acosador mientras vigila desde la distancia a su próxima presa.
reza un chico pidiendo que su madre se recupere del cáncer.
llora un ciego que solo quiere volver a ver los colores.
grita una novia mientras espera que su prometido vuelva a casa de la guerra.
pide un niño para que Papá Noel le traiga a su abuelo a su lado.
solloza una madre mientras ve que su hijo muere por no tener dinero para medicamentos.
medita un músico sin techo.

tartamudean mientras se dejan caer al vacío.
¿Cuál es tu sueño?

Me pidió tiempo, y le di mis horas.
Me pidió espacio, y le di las estrellas.
Y, a pesar de todo, nunca pude entrar en su corazón
.




domingo, 14 de diciembre de 2014

te hago un like. cuando en realidad quiero arrancarte la ropa. 
I give you a like. when I really want to rip your clothes.
Estamos todos igual de jodidos, solo que algunos lo disimulan mejor.


All of your flaws and all of my flaws (...)
See that we need them to be who we are.
PUPILAS QUE SE DILATAN, SE DELEITAN, SE DELATAN

Cuento de Ro

PAÑUELO ENCHUFE HIELO PARAGUAS BARBA

Escuchaba gotas suicidas estrellarse contra la ventana a la vez que sonaba la radio. Ni siquiera estaba prestando atención a la música, pero la casa se quedó tan vacía desde que él se fue que necesitaba poner sonidos de fondo. Dios, lo echaba tanto de menos, sus tonterías, sus juegos, las noches de series y películas, las cosquillas de su barba por mi cuello... Había dejado un vacío tan grande en mi vida y en mi cama que no paraba de torturarme. ¿Qué había hecho mal para que se fuera de esta manera? Algunas veces seguía haciendo comida para dos y saludaba al aire cuando volvía a casa del trabajo.
No era consciente de cuantas cajas de pañuelos había vaciado ya por las noches, solo sabía que dormía rodeada de ellos.
Pero ya estaba harta de vivir ahogada y sin ganas, era hora de cambiar y salir a la calle por primera vez en tres semanas. Quité el cable de la radio del enchufe con rabia contenida y me dispuse a ponerme en marcha.
Me puse el abrigo y el gorro que tanto me gustaba (el que precisamente me regaló él), el paraguas y salí a la calle.
El aire frío azotaba mi pálida cara salpicado por gotitas congeladas. Dejé que el frío me absorbiera.
Fui andando hasta el río, cuyas aguas se estaban convirtiendo en hielo. Todo cambiaba, era el momento en el que yo también debía hacerlo. Suspiré vaho al aire.

Pueden destrozarte y verte arder sin sentir la más mínima piedad por ti; pero debes saber que después de las cenizas hay vida.

miércoles, 10 de diciembre de 2014




Reflejándome en tus pupilas puedo verme incluso guapa. 
Es lo que tienen tus mágicos ojos.
necrologias:

—
No somos tan diferentes.
[Norman:] Well, I run the office and tend the cabins and grounds and do the errands for my mother. The ones she allows I might be capable of doing.
[Marion:] And do you go out with friends?
[Norman:] Well, a boy's best friend is his mother.
[...]
[Norman:] We're all in our private traps, clamped in them, and none of us can ever get out.
[Marion:] Sometimes we deliberately step into those traps.
[Norman:] I was born in mine; I don't mind it anymore.
[Marion:] Mmmm, but you should, you should mind it.

[Norman:] Oh I do, but I say I don't.




lunes, 8 de diciembre de 2014

¡GRACIAS 8.000!

Para agradeceros haber llegado a los 8.000 quisiera hacer una entrada extra. De hecho, esta es la entrada extra. Espero que os guste y mil gracias por hacer que siga con esto con una sonrisa en los labios.

Ella:

Llevaba semanas decidiendo qué podría ponerme el gran día de mi chico. Iba a jugar un partido muy importante e irían ojeadores a verle. Me sentía tan ilusionada y orgullosa que, tras el evento, tenía pensado una "velada romántica": unas cuantas velitas y ropa interior sexy. Sabía que eso le volvería loco.
Quedaba una hora y media para que comenzara el acontecimiento y ya estaba casi lista. Me puse la falda que más le gustaba y dejé mi pelo liso caer por mis hombros. Había calculado cada detalle al milímetro para que, al verme, en sus ojos se dibujaran corazones.
Estaba ansiosa y, para qué engañarnos, muy nerviosa. ¿Cuánto quedará para que me vengan a recoger?

El mejor amigo:

Volví a mirar el reloj. Joder, apenas habían pasado diez minutos desde que empecé a estudiar y parecían horas. Cada palabra que leía sobre la Guerra Fría seguramente me absorbía un año de vida.
Hoy es el gran día de mi mejor amigo y lamento no poder ir a verle. Ojalá pudiera deshacerme de esta mierda, pero mañana toca examen y, si suspendo, repetiré curso.
Decidido a estudiar una hora sin distracciones, apagué el teléfono y centré mi campo de visión en los apuntes.
Pasó media hora y llamaron a mi puerta.
_ Hola.
_ Anda, el futuro campeón de la liga_ dije al ver a mi mejor amigo entrar. Menos mal que apareció, pensaba que me iba a estallar la cabeza.
_ ¿Por qué no te has preparado? Mi partido es en menos de una hora y tienes que recoger a mi novia.
_ ¿Qué?
_ Lo que oyes, ella te está esperando. Quiero que vayáis los dos a verme debutar. _dijo con esa voz de entusiasmo que tanto me irritaba.
No entendía nada. Él sabía que su novia era mi talón de aquiles y nos había preparado una especie de cita para verlo a él.
_ No, no, no. Me niego.
_ Venga ya, sabes que es muy importante para mí.
Lo miré a él y luego a mis apuntes. El muy cabrón sabía que pagaría por salir de mi habitación, y más si iba a acompañar a la chica más hermosa del mundo. Acepté la propuesta y me puse en camino a recogerla.

Él:

Todo marcha según lo previsto.

Ella:

El mejor amigo de mi pareja me llevaba en su coche. Podía notar, incluso sin que nos miráramos, que moría por mí. Eso me hacía sentirme alagada, importante y, sobretodo, bonita.
Al llegar al estadio de la universidad, nos sentamos lo más cerca posible del campo para poder ver mejor al hombre de mi vida.
El partido comenzó. Mi chico estaba lo haciendo de fomra impresionante y su equipo iba ganando. Mi felicidad rozaba la estratosfera. Estaba muy contenta por él, ya que estaba tan cerca de tocar su sueño.
Pero de pronto, todo se torció.
Llegó el primer descanso y él corrió hacia el grupo de animadoras. Creo que toda la grada pudo escuchar el "crack" de mi corazón cuando le mordió la boca a una de ellas. Pude sentir la mirada de mi acompañante fija en mi reacción, que no era más que intentar no morir.
Casi zombie, me levanté y me fui directa al vestuario con la sombra de su mejor amigo pisando mis talones. Podía escuchar su voz diciéndome que parara pero la sentía tan lejana que no hice caso alguno.
Abrí de un porrazo la puerta de las duchas de los chicos, ignorando sus exclamaciones de sorpresa. Sabía quién era mi víctima y, ¡sorpresa!, estaba hablando con esa zorra.
_ ¿Qué has hecho? _le grité.
_ Fue la emoción del momento, cielo. _respondió con una sonrisa torcida.
Esa contestación me dejó tan sorprendida que se me cortó la respiración.
_ No te lo tomes tan a pecho, tía. Es lo que tu chico a dicho, un subidón de adrenalina y, bueno, pasan estas cosas. _dijo la furcia con voz repelente mientras mascaba chicle con la boca abierta.
Quise romperle la cara pero unos brazos me pararon. Al sentirme tan débil, solo pude huir de aquel lugar con la vista borrosa por las lágrimas, la decepción y la vergüenza.

El mejor amigo:

Tuve que sujetarla porque si no habría machacado a aquella pija insolente. Tras eso, se fue corriendo del vestuario.
Le pedí a la animadora que se largase y ella, como chica de cerebro de mosquito, me hizo caso.
_ ¿Qué has hecho? _le recriminé a mi amigo. No entendía absolutamente nada. Sabía que ella y yo íbamos a estar allí.
_ Hacerte un favor, mi novia y yo hemos roto. Ahora te toca a ti ir a por ella. _la sorpresa fue tal que casi me da un infarto. _Necesita que la apoyen y, ¿quién mejor que tú? Además, ya era el momento de que tuvieses una oportunidad y te la he dejado en bandeja de plata. Aprovéchala antes de que alguien te la robe.
No sabía si darle un puñetazo o las gracias. Estaba tan confundido que solo pensaba en todo el dolor que debía sentir ella. Sin decir ni una palabra más, salí corriendo tras su rastro de trocitos de corazón roto que había hecho su novio (ahora ex-novio) de la forma más rastrera posible.


Si queréis saber como continua la historia, compartidla o comentar, ya que seguiré las peticiones más originales. De nuevo, gracias.

domingo, 7 de diciembre de 2014


Ojalá me besases con tanta ternura como cuando me querías.

Microcuento cantado

Visión del narrador (y sociedad):

Abrió los ojos una mañana de invierno con una sensación extraña en la garganta. No era más que un ligero toque a decepción que hacía que le costase tragar su propia saliva. Aún tumbado entre sus sábanas y suspiros meditó acerca de qué había hecho mal para sentirse tan fracasado. Él, al que de pequeño llevaban a programas por su gran don musical, había pasado a ser apenas una anécdota.
¿Por qué?, se torturaba.
Cuánta razón hay en esa frustración. Cuántos sueños rotos por no tener una oportunidad de demostrar que haces las cosas con amor y, encima, talento. Tantas clases invertidas en guitarra y voz, tantas horas de prácticas, ansia de avanzar, de que a la gente le guste lo que haces. Sin embargo, ahí está nuestro protagonista. Tumbado entre sábanas y suspiros, con un nudo en la garganta que tanto ha amoldado para cantar.

Visión del protagonista:

Hoy es otro día más, vacío por no subir a escenarios y hacer lo que amo.
Hoy es otro día más en el que la gente no apoya lo que hago.
Hoy es otro día más sin sueños.
Hoy es otro día más en el cual voy a luchar e invertir cada segundo en seguir.
Luchar en lo que creo, lo que me gusta, luchar por mi pasión. La gente no debe tirar la toalla; si quieres hacer algo, aprende de los mejores, pelea por hacerte un hueco en el mundo y hacer que tu nombre llene de orgullo las bocas de tus conocidos. No se puede perder el entusiasmo en hacer algo que te fascina, aunque te den mil palos hay que levantarse mil y una veces, darte un golpe en el pecho y gritar: NO ME VAS A DERRIBAR.
Esto es lo que soy, mis ideales y lo que persigo; y jamás podré cambiarlo ni renunciar a ello mientras respire.
Las personas hablarán de que estás loco y te intentarán convencer de que es imposible y que pongas los pies en la tierra. Por eso es por lo que me siento tan solo. Lo malo es que no me gusta vivir en el suelo, prefiero tener las vistas de las nubes y, poco a poco, haré una escalera para poder reírme de los que no creyeron en mí desde lo alto.



¿Eres de los que viven con la cabeza enterrada en el suelo o prefieres tener buenas vistas?

It´s time de Imagine Dragons.
"EL FUTURO ES DEMASIADO INCIERTO PARA HACER PLANES SERIOS"

martes, 2 de diciembre de 2014


Otro día más de mierda

Como cada día desde que ella se fue, me levanto tarde, con los ojos hinchados de llorar y ojeras por las noches en vela. Me preparo el desayuno sin hambre y sin ganas, mientras, mi madre me pregunta, como cada día desde que ella se fue, si he dormido bien. Como siempre, digo que sí aunque sabe que no es verdad.
Tras llenar un poco mi estómago sin mariposas, me tumbo en mi cama. Tengo mil Whatsapp de chicas preciosas diciéndome que quieren verme pero no me importa. Ninguna es ella.
Se fue hace ya un mes y siento que cada mañana vendrá a mi puerta y podremos ser felices de nuevo, pero sé que tengo que hacerme a la idea de que eso no va a suceder. Me siento tan vacío e inútil que no tengo motivación alguna. Ella era la que me hacía sentirme feliz por las mañanas, trabajar con ganas para poder llenarla de regalos y, ella, me respondía con besos y abrazos. Para mí eso era todo, mi oxígeno. Pero se fue, dejándome sin aire, sin felicidad, sin ganas, sin trabajo y, lo peor, sin sus besos y sus abrazos.
Cada día desde que ella se fue, me pregunto si debería intentar recuperarla pero recuerdo su despedida en la que me suplicó que rehiciera mi vida sin su sonrisa. Y cada noche me ahogan las lágrimas pensando que ya habrá encontrado a otro, lo que es normal, porque es tan perfecta que es irresistible.
Todo habría sido diferente si la hubiera hecho feliz cuando estábamos juntos, podría haberla seguido hasta el fin del mundo aunque todos se opusieran y miraran con asco nuestro amor.
Como cada día desde que ella se fue, lloro solo en mi cuarto recordándola porque se fue llevándose todo, hasta mi alma.