No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).
miércoles, 29 de octubre de 2014
Auch!
Hacer lo correcto no siempre es fácil.
Tras tanto tiempo de secretos, risas y lágrimas, tal vez sea el momento de decir adiós. Adiós a todo ese dolor que me causaste, a todas esas peleas y traiciones, a ese mal humor tuyo; y en definitiva, decirte adiós a ti.
¿Por qué?, dirás, siempre he sido buena persona contigo. (Y una mierda)
¿Me mientes a la cara y te quedas tan pancho? Lo que tú y yo teníamos era más que una amistad, que usaste cuando te convenía y que destrozabas cada vez que decía algo que no te convenciera.
¿Y me preguntas por qué me ofende que no tengas los cojones de escucharme? Ni lo intentaste, ni lo intentas, ni lo harás.
Es dura una traición tras otra y me cansé de ser tu juguetito.
Créeme que me duele ser tan hija de puta, pero hay cosas que no puedo soportar. Y una de esas cosas es esa sensación de vacío que me produces. No me aportas, me quitas.
Pensé que tendríamos un bonito futuro, pero tienes que saber elegir qué te conviene para ser feliz y que no.
Lo siento chicos, mando a la papelera los sentimientos.

Tras tanto tiempo de secretos, risas y lágrimas, tal vez sea el momento de decir adiós. Adiós a todo ese dolor que me causaste, a todas esas peleas y traiciones, a ese mal humor tuyo; y en definitiva, decirte adiós a ti.
¿Por qué?, dirás, siempre he sido buena persona contigo. (Y una mierda)
¿Me mientes a la cara y te quedas tan pancho? Lo que tú y yo teníamos era más que una amistad, que usaste cuando te convenía y que destrozabas cada vez que decía algo que no te convenciera.
¿Y me preguntas por qué me ofende que no tengas los cojones de escucharme? Ni lo intentaste, ni lo intentas, ni lo harás.
Es dura una traición tras otra y me cansé de ser tu juguetito.
Créeme que me duele ser tan hija de puta, pero hay cosas que no puedo soportar. Y una de esas cosas es esa sensación de vacío que me produces. No me aportas, me quitas.
Pensé que tendríamos un bonito futuro, pero tienes que saber elegir qué te conviene para ser feliz y que no.
Lo siento chicos, mando a la papelera los sentimientos.

sábado, 25 de octubre de 2014
"Rarezas"
Capítulo 6
_¿Qué miras, Charlie?
_ Vaya, así que ese era tu pequeño
secretito. _cruzó los brazos delante del pecho.
Noté mi móvil vibrar, era papá, se
preguntaba dónde estaba.
_ Ahora no quiero escuchar tus
gilipolleces, Charlie. _me levanté para irme de aquel horrible
lugar, pero él se adelantó y me cortó el paso.
_ Mira al pobre hetero, con su corazón
roto. De Sophie me lo imaginaba, solo es una guarra que busca follar
con lo que sea.
Le cogí de la camiseta envuelto en
rabia y dolor. Sabía que pegarle un puñetazo sería idiota pero era
tan tentador.
_ Cállate o te parto los dientes.
_amenacé.
_ Venga ya, los heteros no servís para
pelear. ¡Fracaso! _ le solté porque una pequeña parte racional de
mí me lo dijo y él se dirigió a la puerta. Cuando pensaba que lo
iba a perder de vista, paró en seco y me miró fijamente. _Nadie me
rechaza, ¿lo sabes no? Te haré la vida imposible, hetero de mierda.
Desapareció. Noté mi teléfono vibrar
de nuevo. Ni siquiera miré quién era. No paraba de pensar qué
podría significar para Charlie "hacer la vida imposible",
no me importaba qué me hiciera a mí (por cruel que fuera), yo ya lo
había perdido todo y lo poco que quedará, Charlie lo iba a
destrozar. ¿Qué pasaría con Sophie? ¿Sufriría represalias? Pude
sentir mi cerebro a punto de estallar. Demasiadas cosas para un solo
día.
Ya en casa, tras no comer y esquivar a
mis padres y a mi hermanita, decidí hablar con Sophie. Tenía que
avisarla de todo lo que se nos podía venir encima. Por primera vez
en mi vida, sentí miedo en todo su esplendor.
La llamé una, dos y dieciséis veces,
pero no lo cogía. La única solución posible era ir a su casa, a
esa hora debería estar estudiando.
Salí por la puerta de atrás sin que
nadie me viera y corrí como alma que lleva el diablo hasta su casa.
Llegué en apenas dos minutos a su casa
y llamé a la puerta. Me abrió su madre.
_ Hola. _dije intentando aguantar los
jadeos. _ ¿Está Sophie?
_ Buenas. _noté una frialdad que no
era típica en ella. _Verás, siento decirte esto, pero no quiere
verte.
Me bloqueé. La madre se despidió de
mí y empezó a cerrar la puerta pero yo solo escuchaba la sangre
bombear a través de mis oídos.
_Espere. _dije bloqueando la puerta con
el pie. _¿Podría decirle que he venido y que tengo que hablar con
ella de Charlie? ¿Y que es urgente? ¿Por favor?
Microcuento cantado
Vaya mierda de día.
Menos mal que ya no veo la ciudad,
yendo en un coche de segunda mano, sin más compañía que el paquete
de cigarros en el asiento del acompañante. Desde luego, me da una
conversación más interesante que todos los absurdos mortales, que
se mueven al son de canciones aburridas, sin sentido y manipuladas
para que los hagan pensar a todos de la misma forma.
¡Qué decepción! ¿Qué esperanza
tenemos los que, como yo, pensamos de otra forma? Somos los raros, los
anti-sistema solo porque creemos que un mundo mejor es posible.
Espera, ¿es posible?
Necesito no pensar (si no, muero de
asco). Vamos a toquetear la radio de este viejo chisme.
Caca, caca, caca, ¿una canción folk?
¿Por qué no?
Conduzco sin demasiada prisa,
disfrutando del paisaje, cuando me doy cuenta de que hay un camino de
tierra que se adentra entre unos árboles. No sé por qué me dirijo
allí, algo encontraré.
Dejo el trasto con cuatro ruedas en un
claro y empiezo a andar, sin rumbo, como siempre que necesito
evadirme.


Sin prestar demasiada atención al
camino, llego a un acantilado con vistas más que espectaculares.
Me siento en el borde, con los pies
colgando. Es peligroso, pero la verdad es que no me importa. Enciendo
a uno de mis cilíndricos amigos y me quedó ahí. Ese momento podría
llamarse perfección.
Solo, me doy cuenta de los pocos
soñadores que quedamos, los pocos que pretendemos luchar por lo que
creemos. Aspiro el humo, lo espiro y lo veo desaparecer. A pesar de
lo solo que me siento, me rodea una sensación de alivio, de
esperanza.
Qué dulce es ser como los demás no se atreven.
Qué dulce es ser como los demás no se atreven.
The times they are a changing, Bob Dylan.
miércoles, 22 de octubre de 2014
domingo, 19 de octubre de 2014
Toc, toc
Abro la puerta.
_¿Quién es?
_ Hola. _era un chico muy guapo, alto,
con ojos cristalinos y cara de niño. A pesar de todo esto, vestía
con harapos, estaba desgarbado y parecía cansado y algo dolorido.
_ Hola, ¿quién eres?
Sin mediar palabra entró en mi casa y
se dirigió al sofá, donde se sentó. Suspiró y se puso cómodo.
Valiente caradura, ¿quién se creía?
_ Váyase de aquí o llamo a la
policía.
Soltó una carcajada (que sonaba
realmente sexy) y me miró desde su mullido asiento.
_ Si estoy aquí es por tu culpa. Y de
todas formas, aunque la policía me echara a patadas de tu casa o
incluso si me pusiera una orden de alejamiento, te acabaría
encontrando. _si no fuera por las tenebrosas palabras que salían de
su boca me habría quedado hipnotizada por su voz.
Me entró un miedo atroz. ¿Quién era
él y que narices hacía en mi casa?
_ ¿Qué quieres?
_ Darte un consejo, ven, siéntate
conmigo. Charlemos.
Sin saber muy bien por qué, obedecí y
me acomodé a su lado sin mirarle. Se hizo el silencio durante un
minuto en el que sentí su mirada atravesándome como una daga.
_ ¿Qué quieres? _repetí.
_ Verás, querida Cata, llevo toda una
vida presentándote personas, aunque tú no lo sepas. Actualmente, te
he estado mostrado gente con un corazón enorme, muy inteligentes y
con un sin fin de pros. Sin embargo, sin saber por qué razón,
siempre sales con los más inútiles. _lo que más me sorprendió de
aquel discurso fue que supiera mi apodo. _Mírate, eres preciosa.
¿Por qué no tienes algo de autoestima y buscas algo mejor?
_ ¿A ti qué te importa que haga con
mi vida? _dije, aunque no sonó intimidante.
_ Créeme me importa. _apoyó su cabeza
en el respaldo del sofá, como si estuviera agotado, y cerró los
ojos. _ Dime Cata, ¿cuánto hace que no sales? Bueno, no me lo
digas, lo intuiré mediante ese chándal desgastado que llevas y que
tienes un poco de ketchup en la mejilla.
Molestada, me palpé la cara hasta
quitarme esa manchita.
_Guapa, ¿te acuerdas de Matías? Que
buen chico, uno de mis mejores trabajos, pero te fuiste con ese otro
pedante que te ha dejado. ¿Cómo se llamaba?
_Ricardo... _dije en un suspiro. Aún
dolía su nombre.
_Qué asco de tío. _dijo
incorporándose. _¿Pero sabes qué es lo bueno? Qué se ha ido. Y no
volverá, ¿sabes por qué? Porque es tan imbécil que ni te valora.
Lo miraba con ojos como platos. ¿Qué
sabía de toda mi historia? ¿Era un acosador?
_ Pero Cata, no me mires así. Yo solo
te estoy ayudando. Estás destrozada por todos los amores fallidos, y
créeme que lo siento. Tal vez me haya pasado contigo, pero al
presentarte a Matías pensé que te quedarías con él.
_ ¿Cómo que me lo has presentado?
_ Cosas mías, princesa, ahora atenta.
Todos buscamos el amor que creemos merecer y aún no entiendo por qué
crees que mereces tan poco. Eres fantástica y el día que te des
cuenta, te comerás el mundo. No necesitas a ningún imbécil que te
diga qué falda ponerte o si estás guapa o no. Tú siempre serás
guapa, Cata. Y la gente que te quiere lo sabe bien. Hoy, dentro de un
par de horas, Matías vendrá a verte y te pedirá una oportunidad.
Es un gran tipo, el mejor que he encontrado para ti y, sin duda, te
tratará bien. No pierdas la fé en mí, ¿vale? A veces soy un poco
capullo, pero lo hago para que cada cual se dé cuenta de que no
necesita depender de nadie para sonreír. Dicho esto, no te hago
perder más tiempo, ponte preciosa y disfruta el momento. ¿Me
acompañas a la puerta?
Medio zombie por tales palabras, lo
llevé a la salida, donde se despidió.
_¡Espera! _le dije y se giró. _¿Cómo te
llamas?
Haciendo una reverencia bastante cómica
dijo:
_ Encantada de conocerte Cata, soy
Cupido.
martes, 14 de octubre de 2014
Microcuento cantado
Sé que detesta que huela a humo.
Por eso llevo tres días sin fumar,
aunque me muera de ganas. He preparado cada mínimo detalle para que se
sienta cómoda y lo más importante, feliz. Me he estudiado sus recetas preferidas de memoria, he comprado cerveza y bollería a montones, y he alquilado su serie preferida.
En la estación hace un frío que pela
y solo pienso en cuánto le quedará a su cercanías y si ella
seguirá llevando ese perfume que tanto me gusta.
Los minutos pasan y recuerdo la última
vez que nos vimos en esta parada, hace cinco meses ya. Discutíamos
(quién sabe por qué) y se fue prometiendo no volver.
Hace apenas dos semanas nos volvimos a
ver con un caos de sentimientos detrás en el bar que tanto nos
gustaba. Ninguno sabía que íbamos a tener ese encuentro tan
violento.
¿Cómo iba a saber yo que tenía un
par de días libres en la universidad?
¿Cómo iba a saber ella que esa noche
no trabajaba?
Incluso aunque viviéramos en distintas
ciudades, parece que el destino se puso de acuerdo y, entre el
alcohol, el ambiente y las ganas, me la llevé a casa.
¿Sexo? No, gracias, mejor una
conversación como las de antes, sin sentido, con risas y una
realidad, la de que nos íbamos a dar otra oportunidad.
Por eso estoy aquí, esperando chocarme
con su boca otro día más. Y a pesar de que segundas partes nunca
fueron buenas, ella... Ella ha cambiado todos mis esquemas.
Lo que no ves- Pol 3.14
Gritemos
¿Por qué? Porque estamos locos.
Nos gusta vivir, vemos sonrisas donde
los demás ven vacío.
Nos acercamos al acantilado y nos
dejamos caer porque sabemos que abajo están los brazos del otro.
Para recogernos, para librarnos del dolor.
Sentimos el corazón bombear a mil por
hora, los dedos tiemblan y regalan caricias.
Miramos y se nos dilatan las pupilas,
como sucede con la droga. Tal vez esto sea una droga.
Somos supervivientes, somos
superhéroes.
Somos unos estúpidos enamorados, somos
felices.
lunes, 13 de octubre de 2014
Entrada extra
Hola lectores.
Quería poner sobre la mesa una nueva opción, a ver qué os parece. Estoy pensando en que quien quiera me recomiende una canción y yo intentar hacer una historia de ella. Al final de la entrada pondría quien me la dijo y el nombre de la misma; así que comentad que os ha parecido.
Os agradecería mucho que os abstuvieseis de recomendar metal o reaggeton, más que nada porque no comparto esos gustos y no haría algo bonito, que es lo que pretendo intentar.
¿Me ayudaréis?
Quería poner sobre la mesa una nueva opción, a ver qué os parece. Estoy pensando en que quien quiera me recomiende una canción y yo intentar hacer una historia de ella. Al final de la entrada pondría quien me la dijo y el nombre de la misma; así que comentad que os ha parecido.
Os agradecería mucho que os abstuvieseis de recomendar metal o reaggeton, más que nada porque no comparto esos gustos y no haría algo bonito, que es lo que pretendo intentar.
¿Me ayudaréis?
domingo, 12 de octubre de 2014
Ébola
La enfermedad es ahora un tema de moda
(desgraciadamente), todo el mundo habla de ello, da su opinión, se queja y muestra su indignación. Yo, sinceramente, me indigno porque
las cosas se han hecho mal desde el principio.
Ahora en España tenemos un brote que,
tal vez en un futuro próximo, será potencialmente peligroso. Todo esto se
podría haber evitado de diversas formas, pero la que más me
convence sin duda es una que no sale en televisión, una opción de
la que nadie habla y a muchos ni se les habrá pasado por la cabeza.
¿Y si, en vez de esperar a que la enfermedad llegue a países
"ricos", hubiéramos tomado medidas para curar a los miles
de africanos infectados? ¿Tan poco nos importa su vida? ¿Tanto
egoísmo hay en el mundo? Por lo visto sí.
Sin embargo, si hay una enfermedad que
existe en todos los rincones del planeta y se consigue una buena
forma de publicitarla (Ice Bucket Challenge), todos son solidarios
pero no solo hay que ayudar en estos escasos casos. Defiendo las
donaciones al ELA y me parece muy noble por la parte de los que
donaron pero hay más enfermedades que deberían ser investigadas. Y
sin son en África, están olvidadas.
Lo más irónico es que, al mismo
tiempo que estoy asustada por este tema, me siento aliviada. Ya ha
llegado el virus aquí, al primer mundo, por fin se investigará en
condiciones. Tal vez se halle una cura y las ONGs puedan llevarla a
los países que de verdad lo necesitan.
Desde mi pequeña habitación doy todo mi apoyo a Teresa, la enfermera infectada que ha sido una heroína y pido
perdón por la raza humana porque nos hace llegar a lo más profundo
de la miseria con nuestra hipocresía y no saber hacer. Nos importa
mucho nuestro propio ombligo, ¿me equivoco?
ANKWARD
Miró a su alrededor. Todo el mundo
tenía alguien con quien compartir su vida y ella estaba sola. Sin
embargo, nunca se había sentido tan viva. Tenía la responsabilidad
de su propia felicidad bajo los hombros y eso la hacía respirar
aliviada.
No más complicaciones, no más
llantos, nada más. Solo paz e independencia.
Se levantó de la silla y se puso a
bailar con sus compañeros al son de su canción preferida. No quería
que ningún chico la agarrara por la cintura o le concediese ese
baile. Había aprendido una valiosa lección. Si ella no era feliz,
¿cómo iba a hacer feliz a otra persona?
Ya sabía bailar sola.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Con manos temblorosas encendió el
tercer porro de la tarde. Sus ojos azules se volvieron rojizos, tal
vez por el humo, las lágrimas o el efecto de la marihuana. Pensaba
que cuanto más fumara más se evadiría pero consiguió el efecto
contrario. Se entristeció.
Miró su reflejo en el gran espejo de
su cuarto. Veía a una chica encogida en el suelo, despeinada,
melancólica; rodeada de ceniceros, tabaco y alcohol. Por un
instante, dejó de verse a sí misma para encontrar a la niña que
fue. Pudo verse con seis años y recordó todo lo que anhelaba, sus
sueños y sus miedos; pero con esa edad jamás pudo imaginarse que
acabaría así. En un antro, con drogas por doquier, totalmente
dependiente de la subida o bajada del precio del tabaco.
El recuerdo de aquella inocente niña
se desvaneció y ella se dejó sucumbir por miles de lágrimas.
Joder, pensaba que estaba preparada.
Nunca me habían arañado tanto el alma
como hiciste tú. Me mentiste a la cara y yo intenté no creerte,
pero me convenciste. Maldito capullo, me tragué tus engaños y mi
orgullo porque te encaprichaste de mí.
No me malinterpretes. No me arrepiento de estar contigo. Sin embargo,
preferiría que no me hubieras llenado la cabeza de tonterías.
domingo, 5 de octubre de 2014
Cuando no puedas dormir, cuando llores
de rabia, cuando te muerdas la lengua hasta hacerte sangre por no
poder decir nada, cuando grites en silencio, cuando estés sola te
darás cuenta de que todo el daño que hiciste te será devuelto.
Vas a sufrir por tus malos actos, todo
el dolor que generaste caerá sobre ti. No es una maldición, no es
una advertencia, solo te digo que siempre hay un equilibrio y si lo
sobrepasas, te vas a arrepentir.
Un saludo, el karma.
miércoles, 1 de octubre de 2014
Dulces noches
Arañame la espalda, deja que me evada
a otro sitio, que me quede obsoleta.
Que pierda la consciencia racional y
que funcione por instinto, sin límites. Ven, acompáñame,
volvámonos locos mientras escuchamos el sonido monótono de alguna
canción en la radio.
Respira, jadea, susurrame. Tiembla.
Sudamos, pero no hace calor, tiritamos pero no hace frío. Ahora no hay miedo, no hay sentimientos, solo la noche que se nos
escapa entre los dedos, como se nos escapa la vida entre suspiros.
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