No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).
domingo, 5 de octubre de 2014
Busquemos la felicidad que los demás no se atreven a hallar entre poemas.
¿Por qué no nos perdernos entre palabras de amor y crimen mientras damos vueltas entre las hojas de los libros?
Bésame un rato, que luego yo te corresponderé.
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