No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

miércoles, 26 de febrero de 2014

¿A qué llamas "amor"?

Que alguien me lo explique.
¿Es amor subir fotos con tu pareja fingiendo lo felices que sois mientras os caéis a trozos? ¿Lo es imitar las películas? ¿Elegir el chico más guapo? ¿Poner fechas significa que lo quieres más? ¿Un papel firmado demuestra ese sentimiento? ¿Escribir un "te amo" en cada conversación lo verifica?
Se habla de amor y la mayoría no lo ha rozado ni con la punta de los dedos, no han sufrido los kilómetros y se dedican a presumir de belleza y de regalos que al final acaban en la basura. Así es normal que este sentimiento sea duro, se estropea, pasa de moda para dejar sitio a las lágrimas.
Amor es respirar, sentir, dejarse llevar, vivir esa dulce confianza, es entendimiento, son miradas, es tocarse con cada centímetro de la piel, amarlo y odiarlo por ser una barrera más, es tirar la ropa por el suelo, es dar abrigo las noches frías, es desgastarse las pupilas, curarse en un abrazo. 
Amor es lo más increíble y hermoso. Sin embargo, lo ponéis difícil, os grabáis en la mente "estar atados" y hacéis que ese cariño no valga nada.
Y de pronto, ahí está, retorciéndose en la cama, envolviéndose en las sábanas que fueron testigos de paz y guerra. Y yo muero, muero al ver su pelo desordenado.
Con sus dulces ojos cerrados, aquellos que me han visto desnuda de sentimientos y de realidades.
"¿Sabes lo que te pasa?, no tienes valor, tienes miedo. Miedo de enfrentarte contigo misma y decir que las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad. Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula.
Bueno nena, ya estás en una jaula, tú misma la has construido y en ella seguirás donde vayas, porque no importa donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma".
0nly-xthree:

Love, Sensual, Sexual n’ Romance blog

domingo, 16 de febrero de 2014

En el muelle.

Hacía una niebla tremenda, apenas podría ver cinco metros más allá de sus pies. Estaba en el muelle, sentada, balanceando las piernas en el vacío que la separaba del agua salada. Le dio una última calada a su cigarrillo y lo aplastó contra la madera mugrosa de aquel lugar. El cigarro expiró un hilillo de humo y murió.
Le gustaba ir de vez en cuando al puerto pesquero, ya casi abandonado, con aquel olor a pescado muerto. Aquel sitio no tenía nada de hermoso pero era el más tranquilo de la ciudad, y eso a ella le encantaba. Era idóneo para pensar y que los recuerdos te engulleran.
Se dejó atolondrar por ellos. Mejor dicho, por un solo recuerdo: el de su ex. No sabía que poner detrás de ese prefijo. ¿Novio? ¿Amigo? Pese a que sabía que no era bueno para ella pensar en el pasado, lo hizo. Se puso a rememorar el primer día que dejó de ser solo su amiga.
El sol brillaba, pero eso era raro en aquel pueblito costero. Los días así todo el mundo aprovechaba para ir a pasear, ponerse pantalón corto o, simplemente, tomar unas cervezas en una terraza. Ellos, sin embargo, decidieron ir a ese mismo lugar; al mugroso y apestoso puerto pesquero. Se sentaron en el muelle, acompañados por una botella de vodka. La marea era alta y eso les permitía mojarse los pies.
Hay que decir que ella era tímida, seca y borde; cabezota como ella sola y lo peor es que estaba enamorada de aquel chico sin sentimientos. Sabía de sobra que jamás intentaría nada con él a no ser que estuviera extremadamente borracha. Eso le sonaba triste pero nadie dijo que esta historia fuera perfecta.
Pasó apenas media hora y la botella ya iba por la mitad. Empezó a sentirse mareada y contempló en los ojos vidriosos del joven que él también estaba "contentillo". Apoyó su cabeza en el hombro del chico y guardaron silencio.
Pasó una hora, y él tenía la cabeza en el regazo de ella. La botella estaba tirada en el muelle, vacía. Ella rozaba los labios del muchacho con los dedos.
Pasó un cuarto de hora y se produjo el primer beso.
La ensoñación paró. Un escalofrío recorrió su menudo cuerpo. Encendió otro cigarro.
Esa relación duró apenas un mes, en el que hubo 18 polvos. Después, no sonaron más llamadas, no más mensajes. Todo se esfumó como el humo entre la niebla.
Se apresuró a terminarse el cancerígeno cilindro para marcharse a casa.
No imaginaba que, en ese mismo momento, ese chico, ese muchacho sin sentimientos iba en dirección a aquel mugroso y apestoso muelle a recordar lo feliz que fue con esa chica y lo estúpido que fue al abandonarla por sus propias inseguridades.

domingo, 9 de febrero de 2014

fuckingcuddle:

.
Nadando solos en un mar de gente.
I love people who make me laugh. I honestly think it is the think I like most, to laugh. It cures a multitude of ills. 

It is probably the most important thing in a person.
A.H.

domingo, 2 de febrero de 2014




paranoid:

vintage blog

Queridos papá y mamá:

Si podéis leer esto, quiero que sepáis ciertas cosas que nunca podré deciros a la cara.
-Sabéis de sobra que odio estudiar, pero sé que es bueno para mí y prometo labrarme un futuro; aunque penséis que soy una vaga y que me paso el día haciendo el tonto (que también).
-No soy virgen, pero tampoco soy una zorra que tiene puertas abiertas a su entrepierna. No voy a quedarme embarazada, tranquilos. Papá, no cojas la escopeta.
-No me drogo, pero sé lo que son y las he probado. Molan hasta cierto punto, aunque no soy adicta, ni lo seré. Sabéis que no me gusta depender de nada (y de nadie).
-Supongo que ya os imagináis que fumo. Lo estoy dejando, de verdad. Sophie también está parando y nos damos mutuo apoyo.
-Hablando de Sophie, sé que pensáis que es una mala compañía. Yo no pienso así y, aunque lo fuera, tengo derecho a cometer mis propios errores y a aprender de ellos.
-Sobre Richard... Sí, lo hemos dejado. Era lo correcto, sé que os caía bien, pero no éramos felices. Espero encontrar la felicidad y no lo iba a conseguir con él.
Creo que ya os he dicho todo. Espero que podáis sobrevivir sin mí. Decidle a Charles que puede coger mi habitación, pero que respete lo que aún queda mío en él.
Os voy a echar mucho de menos.
Os quiere, Kate.


Carta de independencia de Kate.