No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 30 de noviembre de 2014

And I miss you

Y te echo de menos.
Añoro tu respiración tranquila cuando me abrazas, poniendo mi cabeza en tu pecho y meciéndome al son de un latido acelerado de corazón.
No puedo evitar pensar en nuestros dedos entrelazados que nos sirven de enlace, una especie de hilo transmisor entre tu alma y la mía.
Boom, boom. Boom, boom.
Me gustaría morderte la mejilla, comerte a pedazos y ver que tus hoyuelos son por mí.
El tambor del pecho se acelera con un cruce de miradas cómplices que dicen mucho más de lo que se piensa.
breakinq:

following back tons
"Te quiero" susurran sus ojos.

"No puedo vivir sin ti" responde un parpadeo.
Buscaba entre las paredes de mi habitación un yo que sé qué que me recordara que no estaba sola. Un suspiro entre bastidores, un abrazo por sorpresa, un recuerdo borroso pero nada. No había absolutamente nada.
Al verme rodeada de tanto vacío solo pude sentarme en el borde de mi cama. Mi mente repetía una y otra vez:
Estás sola.
Estás sola.
Estás sola...
Era una grabación insoportable, una auténtica tortura.
Grité a pleno pulmón pidiendo ayuda, suplicando que alguien que me salvara.
Ese grito sonó tenebrosamente a silencio.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

MY ONE IN A MILLION

En honor a los suicidios

Posiblemente el título te llame la atención, si no no estarías leyendo estas palabras. Esta entrada habla de eso, ni más ni menos: intento que haya honor en esos casos en los que el suicidio ha sido la solución para todas aquellas personas que sufrían bullying.
He visto hace poco un vídeo en YouTube sobre Amanda Todd; una chica de quince años que, por ser demasiado inocente, acabó suicidándose dejando en esta red social la explicación. Era una situación muy dura, desesperante, tanto que decidió quitarse la vida. Espero que los que participaron es eso sufran solo la mitad que ella padeció. Este vídeo me ha "inspirado" a denunciar esta realidad pero desde mi punto de vista.
¿Por qué se hace bullying? Creo que puede haber muchas razones: pensar que esa persona es superior a ti y querer hundirla por ello, racismo, homofobia, simplemente odio, etc. En resumen, se nos mete entre ceja y ceja acosar a una persona hasta hacerla sentirse como la mierda más insignificante del universo. ¿Qué ganan los acosadores? ¿Poder? Pues sí, el poder de maltratar a alguien. Esto hace a uno sentirse importante.
Puedo arruinarte la vida si quiero
Esa es la frase que resume como se siente el asediador.
No quiero convenceros de que soy una santa y que por ello critico esto. Yo hice y padecí bullying.
En el caso en el que participé fue a un chico llamado Alejandro. Nos caía mal a mí y a toda la clase y, por ello, decidimos hacerle sentir mal. Reconozco que le grité y le menosprecié. No me siento orgullosa de ello y, si por casualidad puedes leer esto, lo siento.
También participé en el bullying a Yassin, un chico musulmán. En ese caso, en el que era bastante pequeña (ocho o nueve años) lo hice para sentirme aceptada por mis compañeros. Si no les seguía el rollo a ellos, podría ser yo la siguiente. Al igual que a Alejandro, a ti también te pido disculpas.
¿Sabéis que es lo peor? Que ni siquiera me daba cuenta de que estaba siendo cruel y mezquina con gente que no lo merecía. Creo que ese es el problema, el humano no sabe lo despiadado que puede llegar a ser.
Ambos chicos se fueron de mi colegio a otro y empezaron una nueva vida.
Sufrí bullying con la anterior edad mencionada. Una amiga decidió convencer a toda la mi clase para que no me hablaran durante un día entero. Sí, querida, eso es acoso. Lloré todo el día porque no entendía por qué me había hecho eso. A día de hoy sigo sin saberlo.
A los tres días de esa estúpida jugarreta ella me pidió perdón. Actualmente, somos medio amigas. Se puede convivir con alguien que te hizo sentirte como el último moco del mundo y llevarse bien. Obviamente, todo eso está perdonado pero no olvidado.
Aquí intento poner de manifiesto la facilidad con la que se hace y recibe acoso escolar y, hasta que esto no se acabe, nuestra educación será decadente.
Hay niños que se autolesionan y piensan en el suicidio como solución a estos problemas; a todos ellos os digo que denunciéis la situación. Una vida sin ese suplicio es posible, se puede sacar la fuerza para seguir.
No estáis solos.




A ellos que han fallecido por esta causa, mis más sinceros respetos y lamentaciones a todos los cabrones que los llevaron a ello.

domingo, 23 de noviembre de 2014


She is calling out your name.
En tus ojos está mi universo.

_Quiero ayudarte.
_ No quiero tu ayuda. Son mis problemas.
_ Pero me preocupas.
_ Es mi vida, y si no quiero no puedes obligarme. Sabes que no puedes hacer nada. 
_ Pero yo quiero que estés bien.
_ ¿Por qué coño te importa tanto mi vida?
_ Eres preciosa...
_ No, no soy preciosa. Aún no.
_ Solo quiero que estés bien... Y sana.
_ No estoy enferma, joder.
_ Si no lo estuvieras no tendría que dejarte notas. Y yo te quiero, Cassie.
Y no quiero perderte.

Microcuento cantado

Despierto de la forma más desagradable posible: con la luz de la mañana directamente en los ojos.
El dolor de cabeza no me deja pensar con claridad y doy por hecho que la fiesta de ayer fue un poco excesiva. Como tantas otras.
Me cuesta un poco enfocar la vista y al hacerlo encuentro una pocilga que parece haber sido mi casa. Vasos vacíos por el suelo, ropa interior ajena, cojines por doquier, patatas fritas y plumas. ¿Plumas? ¿Qué coño hacen plumas por todas partes?
Me levanto con cuidado de no marearme y, casi inconscientemente, busco a la responsable de todo este desastre en mi casa y en mi vida. La encuentro rodeada de plumas (jodidas plumas), dormida en el sofá, con botellas vacías cerca de sus manos.
Debería enfadarme, pero no puedo hacerlo con alguien como ella, tan similar a mí como si de una copia se tratara. Dos huracanes por accidente viviendo bajo el mismo techo, con las mismas tempestades. Lo gracioso es que hasta mis mejores amigos no me entienden como ella, son completamente extraños para mí, como todo el resto de personas.
Voy a la cocina a por una aspirina porque tanto pensar taladra mis ideas. Mientras, de mi cuarto sale una pareja que no he visto en mi vida: una pelirroja y un chaval rubito. Se despiden sin mirarme siquiera y atraviesan la puerta a toda hostia. Pienso, con cierta repulsión, que tendré que cambiar y desinfectar las sábanas. Me tomo la pastilla. Se vuelve a abrir mi habitación y sale un chico de color, de casi dos metros. Se me quedó la cara a cuadros.
_ Hasta la próxima, colega. _dijo cerrando la puerta tras de sí.
No pude articular palabra y, sin evitarlo, mi risa inundó la casa. Mi dulce morada es el lugar donde la gente puede ser ella misma, solo que a la mañana siguiente aseguran que fue todo culpa del alcohol. Y tal vez otras drogas.
Noté removerse las plumas del sofá y de ellas salió una mata de pelo.
_ ¿Qué pasa? _dijo con esa voz ronca y poco sexy que caracteriza las mañanas de resaca.
Le llevo un vaso de agua y otra aspirina.
Charlamos y charlamos, reímos. Tal vez sea ella la droga que me libera. Auténtica, plagio de la mujer de mis sueños de juventud, con la ley de carpe diem por bandera y una sonrisa a pesar de la borrachera. La gente me dice que necesito algo nuevo, algo que me pare los pies porque no tengo frenos.
Puede que tengan razón y que tenga que probar lo nuevo, algo tan nuevo y excitante como ella.

https://twitter.com/el_buceador
Can´t stop; Red Hot Chili Peppers.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

ninger6isyourfriend:

myheadisbleeding:

mentalreboot:

So I heard you like perfect loops

Devilish

no fucking way
ninger6isyourfriend:

myheadisbleeding:

mentalreboot:

So I heard you like perfect loops

Devilish

no fucking way

SER LIBRE CON UN SIMPLE GESTO

It is just me.

Caminaba por las calles buscando un tipo de flor: rosas negras.
No las había por ninguna floristería (¿quién quería unos pétalos de luto?) pero él era capaz de pintarlas a mano. Desesperado, perdido, andaba sin rumbo buscando esa pequeña salvación con nombre de mujer. Ese nombre era el de su amada, su chica lúgubre y libre. Rosa.
Mujer de hoyuelos, de miradas que dicen más que cualquier poema. Era a ella la que le había absorbido la tristeza para convertirla en alegría.
Por fin en una esquina encontró lo que buscaba: una tienda oscura con rosas negras. Al entrar se dio cuenta de que parecía un lugar de tráfico de drogas disfrazado de floristería.
_ Una rosa negra, tres euros.
¿Por qué?, ni siquiera esa duda salió de sus labios. Compró tres y salió corriendo de aquel horrible lugar.
La noche se acercaba más rápido que lo que se acercaba a la casa de su chica.
Sin dudarlo, cruzó un semáforo en rojo, lo que hizo que un coche casi lo atropellara. Ni siquiera escuchó al conductor furioso ya que en su cabeza resonaba el mismo susurro una y otra vez.
Chocándose con los transeúntes, llegó al portal de Rosa. Llamó una vez. Otra. Y otra más. Se impacientaba.
_ ¿Sí? _sonó la dueña de los susurros de su cabeza.
_ Rosa... yo...
_ No vuelvas a llamar.
Sintió un dolor en el pecho. Respiró profundamente e ideó un plan. Necesitaba hablar con ella.
Llamó a todos los porterillos y contestaron diversas voces casi al unísono.
¿Qué? ¿Sí? ¿Hola? ¿Quién es?
Pero alguien, sin saber bien por qué, abrió la puerta.
Con el corazón en un puño subió las escaleras hasta la tercera planta. Podría haber utilizado el ascensor pero no sería capaz de estar quieto esperando a que este lo llevara a su destino.
Jadeante, llegó a la puerta y tocó el timbre.
Pudo sentir que ella lo observaba desde la mirilla y con voz temblorosa le dijo que se fuera.
Otra vez el dolor en el pecho.
_ Por favor, Rosa, déjame hablarte...
Pasaron segundos que parecían horas hasta que escuchó el pestillo moverse.
Rosa había abierto la puerta, con ojos hinchados de llorar, con su pijama, con un moño desecho.
Él le dio las rosas y ella le permitió entrar.
Una vez dentro, las lanzó a la papelera.
Él se lo reprochó,
ella dijo que no las quería,
él dijo que la amaba,
ella dijo que él le hacía daño,
él dijo que la necesitaba,
ella dijo que estaba harta de que la tratara mal.
Las horas avanzaron en una conversación enfermiza.
Él no sabía querer ni tampoco olvidar.
Ella lo necesitaba pero quería ser feliz.
Mientras, las rosas se fueron pudriendo y ellos muriendo de corazón roto.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Amor es también ver a un amigo llorar y sentir una mezcla entre lágrimas en los ojos e instinto asesino.

Will you still love me when i get old and ugly?



YOU NEVER WILL BE UGLY, SWEETIE

Microcuento cantado

Me senté a mirar por la ventana mientras se hacía el café.
La tarde estaba casi tan melancólica como yo, aunque eso fuera difícil. Desde que tengo memoria, la tristeza y la soledad han sido siempre mi única compañía. He de decir que tampoco he hecho nada para cambiar esto y que simplemente la experiencia me ha hecho ser así.
Desde temprana edad, mi madre nos abandonó a mi padre y a mí por un musculitos con apenas dos neuronas. A partir de aquel día, en mi casa apenas se hablaba y la chica charlatana que era se fue por el desagüe.
El olor a café inundó mi piso.
Esa sensación de abandono total sigue conmigo y la confianza que podría tener en el prójimo se desvaneció como el vaho en el viento. La última vez que me ilusioné con alguien fue un novio que tuve en el instituto, el cual me trató como a un objeto. Aprendí la lección y dudé de todos desde aquel momento.
No sabía por qué había chicos tan masoquistas como para querer salir conmigo, tan malhumorada y cabezota como soy, aunque lo cierto es que mi desconfianza hizo que nunca tuviera pareja formal.
Hasta hoy.
Fui a la cocina y me serví una taza de café. Volví a mi vacía ventana para seguir viendo a todas aquellas personas haciendo su vida desde la burbuja de mi habitación.
¿Qué vería él en mí para ser siempre tan paciente, dulce y atento con una imbécil como yo? No confío en nada y menos en el amor; lo que debe ser horriblemente frustrante pero, después de tanto dolor, ¿cómo creer?
Esta relación era la más larga que nunca tuve ya que siempre tiraba la toalla ante el primer problema.
Miré al cielo tomando un sorbo de calor, cuando noté un golpecito en el cristal. Miré abajo y ahí estaba lanzando piedritas contra mi burbuja, con una caja de bombones de mi marca favorita. Tiempo atrás ni siquiera le habría dejado entrar en mi casa pero lo cierto es que había hecho una tarta para él. También había alquilado su película favorita y compré todas esas asquerosas chucherías que tanto le gustan.
Es cierto que nunca creí en el amor, desde lo de mi madre hasta el último chico que me partió el corazón, pero tú eres la excepción por la que vale la pena creer.


Paramore, The Only Exception.
https://twitter.com/ermai_


Si miras dentro de mí podrás ver a mis monstruos. Están ahí, en lo más profundo, jugando al parchís con mis emociones.
silvercrescentxx:

SEBASTIAN | via Tumblr auf We Heart It - http://weheartit.com/entry/122184491
Ansiedad está nerviosa, juega con el azul y le han comido dos fichas. Está frustrada y se siente derrotada, por lo que no para de morderse las uñas y revolverse el pelo.
Miedo juega temeroso con el verde. Tiene serias dudas a la hora de mover sus piezas porque se ve vulnerable en todas las opciones. No es capaz de mirar a sus contrincantes porque cree que se ríen de él pese a que esas risas solo existen en su imaginación.
Depresión es la más fuerte de todas. Tiene que sacar un 3 para ganar la partida con el color rojo, siente el poder y la victoria al alcance de sus dedos.
Sin embargo, a la derecha de Depresión está Felicidad, jugando tímidamente con el amarillo. No se ha comido ninguna pieza contraria y guarda silencio, concentrada en el juego, buscando la mejor opción para no dañar al resto. Si Felicidad sacase un 5, podría ganar. Todo depende de esta tirada.
Suena el dado en el cubilete mientras lo agita y lo tira a la mesa.


De pronto, dentro de mí surgen un torbellino de emociones. ¿Imaginas quién ganó la partida?

miércoles, 12 de noviembre de 2014

ccute-couples:

everything love♥ (source)



PLACER POR PLACER

Los dos tumbados en la cama, tapados por una manta hortera que regalaron en algún paquete de cereales, veían los créditos de una mala película de comedia.
_La única parte que me ha gustado ha sido cuando fumaron por primera vez maría. _dijo ella mientras apagaba el ordenador.
Pudo sentir la risa disimulada de su chico en su espalda.
_Desde luego, la droga deja a la gente subnormal.
_Completamente a favor. _ secundó la muchacha. _Pero yo la legalizaría.
_ ¿Por qué? Si tú no fumas. _dijo el chico, extrañado. _Yo la prohibiría, igual que el alcohol y el tabaco. No hacen más que mandar a la mierda a las personas.
Gabriela meditó un rato.
_No creo que sea una buena idea. Habría más mafia, ¿no crees? La gente no dejará el placer así como así.
_ Pero si se educan bien las próximas generaciones no tiene por qué pasar eso. Las "drogas legales" destrozan a las familias: los alcohólicos, el cáncer de hígado, el de pulmón...
_Yo pienso que, a pesar de que tienes razón, la gente no va a dejar de beber o de fumar. El hombre necesita el placer. Aunque sepa que es malo. Beber, mola, hasta cierto punto. A la gente fumadora le encanta fumar, sentir el humo invadir sus pulmones. Supongo que es placer por placer. Igual pasa con la maría y un sin fin de drogas más.
_¿Y si se legalizara la coca? ¿O la heroína? Drogas tremendamente adictivas y jodidas. ¿Te imaginas? Que sea legal depender de mierda como esa.
_ Ya... Hay cosas que no deberían existir, pero tal vez las drogas blandas darían más beneficios si fueran legales. Yo veo mejor fumar maría, que por lo menos te hace ser "feliz", que el tabaco. Igual que la prostitución. El hombre no va a dejar de pedir cosas que le hacen sentirse bien, ya sean legales o ilegales, perjudiciales o beneficiosas.
_ ¿Te gustaría que nuestros hijos fumasen marihuana? ¿O se metieran en la prostitución?
Se hizo el silencio. Gabriela nunca había pensado en eso. Y ciertamente, no le agradaba la idea. Lanzó un suspiro derrotado.
_ No... Pero si lo educamos desde el principio...
Sonó otro suspiro igual de derrotado del anterior, pero proveniente de otros labios.

_ Da igual cómo eduquemos a las próximas generaciones, siempre va a existir el placer por el placer.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Cuando le des a alguien el poder de tu felicidad, 
elige bien.
Si se va caerás en un pozo del que no es fácil salir.
I try to do it right, but always do it wrong.
anonymous-black-n-white:

Tumblr on We Heart It.

Microcuento cantado

Abrí los ojos y me estiré en la cama. Estaba rodeada de cojines pero por muy agradable que esto fuese, yo solo buscaba sus brazos. Que no estaban. Extrañada, me senté de golpe en la cama y, efectivamente, él no estaba. Entonces vi en el suelo un camino hecho de globos.
La emoción me embargó tanto como la curiosidad. Seguí las pistas hasta nuestro salón, donde había muchísimos más globos y, en la mesita, un ramo de flores con una nota:
¡Buenos días! Vístete y sigue el camino que te he marcado.
Hacía más de dos años que éramos pareja, y tres meses desde que nos fuimos a vivir juntos. ¿Fue muy precipitado? No sé, pero era una necesidad despertarme, crecer y sentir con él; a pesar de que me robara mi comida o me regañase por estar demasiado tiempo en el baño.
Me puse lo primero que vi lo más rápido que pude y salí corriendo por la puerta. En el portal había un globo con una flecha que señalaba a la izquierda. Avancé por la calle casi dando saltitos de felicidad. No podía estar más enamorada, eso era cierto, más que aquel primer día, más que el primer beso. El amor no se acaba si lo cuidas bien, es un hecho.
Al principio las cosas no eran fáciles, y menos para él, porque me habían roto el corazón tantas veces que era muy desconfiada. Pero hizo que cambiara mi forma de pensar y, sobretodo, mi forma de querer.
Ya llevaba cinco globos callejeando por las calles de la ciudad y mi barriga empezaba a rugir por no haber desayunado. 
Entonces me di cuenta dónde había llegado, al parque de la ciudad. En la entrada había otro globo con una nota: 
Encuéntrame si puedes.
¿Un reto? Me encantaba. Aunque era fácil, sabía perfectamente dónde se escondía. Fui corriendo al lago del centro del parque y, efectivamente, ahí estaba, con su gigante y preciosa sonrisa con hoyuelos. 
Sin decir nada me senté a su lado y de la mochila que él tenía a la derecha sacó dos zumos y un paquete de donuts de chocolate. Cogió su zumo, lo abrió y lo puso para brindar.
_ Hace tres años ya... _susurré, emocionada, mientras abría el mío.
Él sonrió.
_ Por nuestro primer beso, en este mismo lugar.
_ Por nuestro primer beso. _repetí, tontamente feliz y enamorada.

Paramore; Still Into You

miércoles, 5 de noviembre de 2014



Quiero ser la que esté detrás de tu sonrisa.
unshaped:

well the other person not so much

Posibilidades

Llegará un momento en el que te despiertes en mitad de la noche, puede que solo o puede que acompañado de una hermosa chica desnuda enrevesada en tus sábanas.

En el segundo caso, seguramente mires su pelo desordenado y te enorgullezcas de la labor hecha. Puede que entonces te vuelvas a recostar a su lado y cierres los ojos para dormir o puede que no hayas dejado aún de fumar y te apetezca salir a la terraza a encenderte un cigarro.

Entonces te perderás en las luces de madrugada de la gran ciudad. Tal vez te quedes absorto mirando la nada o tal vez empieces a recordar viejos tiempos.

Si recuerdas viejos tiempos, seguramente te acuerdes de mí. O no. Siguiendo la primera opción, quizás me eches de menos.

Si es un sí, tal vez quisiera que me lo dijeras.

Puede yo te eche de menos también.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Solo los auténticos locos quieren con locura.
Y tal vez sea la única forma sana de hacerlo.
Y puede que yo esté loca ya de por si.
Puede.
Pero si lo estoy es gracias a ti.
Por hacerme sentir que no estoy sola
en esta locura que llamamos vida.
Puede que necesite otro chupito.
Puede.
¿Brindamos?

beeinherbonnet:

“The probability of separate worlds meeting is very small. The lure of it is immense. We send starships. We fall in love.”  
- Jeanette Winterson
Los hombres de Marte, 
las mujeres de Venus.

El abuelo no quiere que escriba.

Hace unos días me senté en un banco a esperar a unos amigos. Había llegado con tiempo de sobra porque no me gusta que me esperen y pasear nunca me incomoda. 
En ese mismo banco se sentó un anciano con un suspiro y me saludó con un "buenas tardes". Le contesté con esas palabras y dirigí mi atención al móvil. Al cabo de unos minutos el hombre volvió a hablar.
_ No entiendo por qué los jóvenes estáis todo el rato mirando esa maquinita. Desperdiciáis el día en ella.
La verdad es que no me enfadaron sus palabras ya que tenía toda la razón. No dudé en hacérselo saber.
_ Es cierto, pero procuro mirarlo lo menos posible. Apenas cojo el móvil cuando estoy con alguien, solo lo uso para distraerme.
_ Aún así me parece una pérdida de tiempo.
No sabía que contestarle, así que miré los coches pasar durante un silencio bastante incómodo.
_ ¿Tú estudias, niña?
_ Sí, estoy en la universidad. _dije con una sonrisa, esperando una mirada de aprobación de un auténtico desconocido.
_ ¿Estudias medicina? _negué con la cabeza. _ ¿Estudias para ser abogada? 
Con una risa nerviosa le dije que no. ¿Yo abriendo gente para mirar que hay dentro? ¿Yo defendiendo a personas que han echo fechorías dejando atrás mi moral?
_ ¡Qué pérdida de tiempo! _dijo, defraudado. _Por lo menos trabajarás, ¿no?
_Bueno. _dije con voz tímida. Me acababa de hundir en la miseria. _He hecho prácticas, he sido voluntaria y ahora me dedico a escribir.
_ ¿Escribes libros? _dijo, más interesado.
_ Libros no, escribo en Internet.
Soltó una carcajada que me dolió en el alma.
_ ¿Y para qué sirve eso?
Me hirvió la sangre.
_ Pues, aparte de servirme para expresar lo que pienso del mundo, me hace crear cosas que procuro que sean bellas. Sé que no soy la mejor escritora del universo, pero es algo en lo que creo. Creo en el mundo del arte, de los cuadros, de la música. Creo en transmitir sentimientos a partir de las letras. Tal vez usted no lo entienda, pero para mí no hay nada mejor que perder el tiempo en algo que te haga feliz. Y escribir me hace feliz.
Pude ver que el anciano sonreía. Se levantó y me miró.
_ Me ha gustado hablar contigo. Supongo que no sois la generación perdida mientras luchéis por lo que amáis.