No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

martes, 28 de abril de 2015

Cosas que caben en una caja de cartón

He visto muchas películas americanas donde el protagonista es despedido y tiene que meter todas sus cosas en una caja de cartón.
Superficialmente, ¿qué vemos en ellas? Libros, papeles, fotos, una grapadora, etc. Simplemente, cosas. ¿Qué hay detrás de esas cosas? Unos años en una empresa, por ejemplo. Recuerdos de amigos, tardes de cervezas, llamadas estresantes... En resumen, un periodo de vida cabe en una caja.
¿Qué más cabe en ella? Podemos guardar una historia de amor, una amistad o los recuerdos de un difunto.
Para la gente ajena, solo son objetos, para los que sabemos que hay detrás, sentimos algo diferente. Cada elemento es una historia, cada foto es el recuerdo de un día especial.

Nadie me dijo que cabías dentro de una caja, con todos tus problemas, tus miedos y nuestras peleas. Ahora que está cerrada me siento mejor. La escondí en el armario, junto con mi corazón, para que nadie pregunte por él; pero ahora tengo la sensación de que un monstruo vive tras las puertas de mi ropero y que está esperando todas las noches a que me duerma para atormentarme.

Pdt: mis historias ya no hablan de ti.

domingo, 26 de abril de 2015

Pecho de mantequilla, corazón de porcelana

I put on some make up

Lunes: suena el maldito despertador y lo apago tirándolo al suelo. Del golpe, se salen las pilas y deja de escucharse ese estúpido ring ring.
Me levanto despeinada y me miro en el espejo de pie. Cada día me siento peor conmigo misma. Me pongo algo de maquillaje y finjo que el sol aún sonroja mis mejillas.

Martes: hoy, quiero verme como Angelina Jolie. Pinto mis labios de rojo y rozo mis párpados con una sutil sombra negra.

Miércoles: las flores llenan los parques, me apetece ser hippie. Aliso mi pelo y pongo colores pálidos en mi grisácea cara.

Jueves: quiero sentirme con ganas de marcha. Delineo mis ojos con colores fuertes y rizo mis mechones. Tocan tacones de fiesta.

Viernes: en esta resacosa mañana quiero ser como una estrella de Hollywood. Me pongo unas gafas enormes, un pintalabios de color claro y finjo que me he vestido con lo primero que he visto en el armario y que, casualmente, queda genial.

Sábado: esta tarde me apetece ser Marilyn Monroe. Me vuelvo a rizar el pelo, obviamente dañado, señalo mis labios del rojo más intenso que encuentro y en ellos pinto una sonrisa.

Domingo: tras la ducha, me asusta mirarme al espejo. Ya no sé cómo soy sin un poco de maquillaje, con mi pelo natural y mis ojeras eternas. Al reflejarme en él, sin más que la ropa interior, me doy cuenta de que he estado obsesionada intentando dar lo mejor de mí en una rutina vacía donde lo único que me da razones para levantarme cada mañana es el estúpido ring ring del despertador.

miércoles, 22 de abril de 2015

Las converse blancas

Érase una vez unas converse blancas de la talla 38.
Esas converse habían paseado en las manos de su dueña por largos caminos a través de la arena de la playa, se habían tropezado en miles de escalones e incluso alguna vez habían pisado algún que otro excremento. Habían caminado y corrido por tantos suelos como suspiros de amor existen. Bailaron por 40 discotecas y cruzaron campos donde las plantas llegaban hasta las rodillas.


Sus suelas probaron las calles de Lyon, Roma, Florencia, Madrid, Segovia, Málaga, Sevilla, Londres y otras tantas ciudades. Se ensuciaron de barro y lluvia, e incluso se pusieron de puntillas para probar los labios de un chico.
Y ahora, esos zapatos desgastados se alejan de ese muchacho, con paso tembloroso, sabiendo que deja atrás la historia de amor más bonita jamás contada.

sábado, 18 de abril de 2015

Frustation



Hay días en los que no solo te levantas con el pie izquierdo, con el ánimo por los suelos y sientes como si alguna fuerza superior (llámalo Dios, llámalo destino o karma) se ensañase contigo, una presa fácil de hundir.
¿Qué cura esa sensación? ¿Hay alguna pastilla, droga o medicamento que en esos momentos te esculpa una sonrisa en la cara y que, por una vez, esta sea pura y verdadera?
Creo que no existe tal cosa, pero ojalá la tuviese aquí ahora. No sé si me estoy ahogando en un vaso de agua pero lo cierto es que me cuesta respirar y ver la superficie.
Me imagino como serían las cosas si fuese feliz, si todo siguiera como antes de que mi cabeza estallase en un mar de frustración y desgana.
¡Qué ganas tengo de que esto acabe! Y todo vuelva a su origen, donde mi mayor preocupación era el dolor en las mejillas de tanto reírme. Bueno, ¿a quién le importa?
A nadie, pero quería desahogarme.
Que os follen.

domingo, 12 de abril de 2015

Italia, con i de intensa.


Florence by shade by (Thomas Hole)
¿Es posible enamorarse de un país?


Tranquilos, sé que no todos los caminos llevan a Roma, pero seguramente deberían. 
Imagínate perderte por esas calles llenas de vida y mafia, pasiones y césares. En cada esquina una sorpresa y en cada mejilla un beso. A eso me recuerdas Roma, al amor más profundo, sangriento y puro; me sabes a tierra e historia, a venganza y leones.

Caminémos por esas calles de la mano, gritáme: bella, bellísima y deja que vea en tus ojos reflejada la Fontana di Trevi mientras pido un segundo deseo: un amor en Roma.

¿Y Florencia? Ciudad de flores, de magia y de sueños. Asfalto de piedras donde miles de años atrás correteaban niños con túnicas.

Cómprame una máscara y yo te regalaré una capa para poder bailar en las calles de Venecia en pleno carnaval. 

Rememoremos Pompeya, veamos las caras de los ciudadanos convertidas en piedra e intentemos imaginar cómo sería el último día de su vida.
Por eso no todos los caminos deberían llevar a Roma, sino que nos transportan a todas las ciudades de las que nos podemos enamorar en Italia, enfermos de su intensidad y rudeza.

domingo, 5 de abril de 2015

Jesuscristo, un hippie colgado

Queridos cristianos y religiosos en general, espero no molestaros, no intento insultar.

Jesús de Nazaret era un chiquillo que nació en una familia humilde, pobre más bien. No me voy a centrar en si fue hijo del espíritu santo o de una noche de amor normal (que no tiene nada de malo). Voy a enfocarme en sus ideales.
Este joven creía en la paz, en el amor, vivir sin excesos y en que todos éramos y somos iguales. Qué bello pensamiento y qué poco caso se le ha hecho. Tantas guerras y masacres en nombre de este hippie que lo único que quería es que meditásemos y creyésemos en un mundo mejor.
Opino que el peor daño que ha sufrido esta religión se debe a los extremistas. El "hijo" quería que fuésemos respetuosos con lo demás, no que nos matásemos unos a otros imponiendo la "religión verdadera". ¿Acaso así se hace justicia a ese hombre, tal vez humano o tal vez dios?
Quizás lo único que quería Jesús de Nazaret era crear esperanza, alimentar una fé que hiciese que la gente fuese feliz y mejor.

¿Existió de verdad el poder de Jesucristo? Qué más da, el verdadero poder (y que es indudable) que tiene es el de mover masas y hacer que estas actúen en su nombre. Solo espero que no usen la violencia por alguien que defendía la vida pacífica y espiritual.