No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 31 de enero de 2016

18:27

Now we're left here in the pain
Black suit, black tie standing in the rain
Creo que no hay forma bonita de escribir este tipo de cartas. Tal vez sean innecesarias porque quien quiero que la lea no lo hará jamás, no hay receptor. Y eso es triste y frustrante porque nos quedaron tantas riñas en el tintero.
Me hiciste tantas veces llorar que ahora me cuesta tanto que solo quiero volver a gritarte, echándote en cara que ahora quién me hará pajaritas de papel y me reñirá porque todo lo hago mal. Ahora, que tu sillón está frío, ¿a quién intentaré cuidar recibiendo a cambio refunfuños y miradas de exasperación?
Lo peor es que ninguno se puso en tu piel, ni siquiera yo, no me voy a echar flores por nada.
No vimos el terror que tenías ni cómo pedías ayuda en silencio mientras apartabas cada mano amiga de tu lado. Pero no te preocupes que ahora me toca a mí cuidarla y tenerla como una reina, sin olvidar jamás las manzanillas y lo mucho que la amabas. Le contaré mil historias de amor, basadas, cómo no, en su realidad más olvidada.

¡Qué raro se me va a hacer no verte!
¡Qué raro se te va a hacer a ti no dar por culo, pequeño refunfuñón cabezota! ¡Ya sé de quién saqué mi mal genio!
Y lo que te quise a ti y tú a mí, después de todo, solo nosotros lo sabremos.

Pdt: te prometo escribir sobre la más maravillosa historia de amor jamás contada.

sábado, 23 de enero de 2016

I can taste salt water

Aprendí a navegar en el mar de tus lágrimas, el mar que tú creaste para los dos.

Te prometo todos los abrazos que puedas necesitar, todos los besos que me permitas robarte si me prometes no volver a pensar en él y en el daño que te hizo. Sin embargo, incluso antes de que cruces los dedos detrás de tu espalda, sé que no lo harás, y como un barco, navegarás hacia otros lugares... posiblemente hacia su puerto, pero nunca anclarás en el mío.
Y yo...
Yo me quedaré con el recuerdo de tus palabras, ahogándome y recordando todas aquellas promesas que quisiste cumplir conmigo pero siempre sin mí. Pero sabes mejor que nadie (mejor incluso que yo mismo), que cuando necesites a alguien que seque tus lágrimas, yo te daré mi camisa como pañuelo.
I'll wipe my shirtsleeves under your eyes
your eyes
your eyes
your eyes
your eyes
your eyes
El día que me besaste, desde el primer roce, supe que tú eras para mí al igual que supe que yo no era para ti. Sentí que me hundía, odiando quererte tanto y manchar mi camisa de tu rímel corrido. Todo lo que hice por ti jamás me será recompensado con algo más que una amistad por tu parte, sujeto de una tortura casi insoportable. Además, pequeña mía, siempre sabrás que esa persona por quien lloras, jamás sentirá por ti ni una milésima parte de lo que yo veo en tus ojos llenos de lágrimas.
I'll wipe my shirtsleeves under your eyes
your eyes
your lips
your mouth
your thighs
your back
Y con esto me despido hasta la próxima vez que me necesites, amor mío, mientras sigo navegando por el mar de tus lágrimas, huyendo de tus anzuelos sin casi poder evitarlos. ¿Sabes por qué? Porque el amor se me clava cuando te miro.

Texto basado en Shirtsleeves, de Ed Sheeran.

lunes, 18 de enero de 2016

Querido diario

Hoy es lunes.
¡Qué bien!
¡Qué feliz soy!
Espero que lo hayáis leído con sarcasmo.
A nadie le gustan los lunes.

Se supone que en un diario cuentas tus amoríos, tus penas, tus depresiones dejando todo tu corazoncillo expuesto en trozos para los ojos mirones que deseen cotillearte.
Pues bien, miradas cotillas, espero que estéis preparados para una exposición de insultos y mal humor ya que es eso en lo que me he convertido.

Empecemos por el principio:
Como cada año desde hace un año, por estas fechas, comienzan los exámenes. Estando en la universidad os aseguro que los vivís de otra forma. Sirva yo de ejemplo: despeinada, estresada, bebiendo café a todas horas con un toque de ojeras que llegan hasta los pies y perdiendo el tiempo aquí con vosotros. Podríamos decir que es como si todas las menstruaciones que has tenido y tendrás se juntasen en las próximas semanas (metáfora que solo las chicas entenderán). Para los que no comprendáis esta frase, resumo: lloros, risas, pavo, estrés, agobio, malas contestaciones, humor rancio,...
Reading- U.K.
Sin enrollarme más os cuento que, a pesar de todos los sentimientos anteriores, esto es una lucha por mi futuro. Tachones en montañas de apuntes incomprensibles que me servirán para construirme un hogar, unos sueños. Visto así parece que hasta valga la pena acostarse tarde y levantarse temprano para quedarte encerrado en casa sabiendo que fuera de las cuatro paredes de tu cuarto hay vida.

¿Querido diario, dónde quiero llegar a parar con esto? A ningún lado, es solo un diario.

Kar.

domingo, 10 de enero de 2016

El gato de Schrödinger

Erase una vez un gato encerrado en una caja.
Junto a él, hay una bomba que tiene 50% de posibilidades de explotar y otras 50% de que no. En el primer caso, el gato, sin duda, moriría, y en caso contrario, el felino sobreviviría.
Sin embargo, nunca sabríamos si está vivo o muerto hasta que abramos la caja. En nuestra mente podemos figurarnos lo mejor o lo peor, pero jamás lo sabremos a no ser que miremos dentro.
La curiosidad mató al gato.
Fue nuestra curiosidad la que lo mató. Al mirar, certificaremos si está bien o no; mientras tanto, solo podemos imaginar la respuesta.

Y este es el único consejo que puedo daros cuando me preguntáis si una relación puede salir bien o no. Solo hay que mirar dentro de la caja y comprobarlo.

miércoles, 6 de enero de 2016

Muérdeme antes de que me vaya

Acabábamos de cenar.
Apenas había pasado media hora y yo sentía que había pasado un año; no uno normal, si no un bisiesto, en el que te ahogas por segundos y no por meses.
¡Qué cuesta arriba se me hace verte! Tu barba de tres días parece que se muere por enterrarse en mi cuello pero ambos sabemos que es mala idea, sin embargo aquí estamos, a veinte pasos de tu cama y a un cajón de la caja de condones.
¿Por qué tuviste la mala idea de invitarme a cenar? Sabes que me encanta como haces la pasta con queso.
¿Por qué acepté? Tal vez porque sabes que quiero ser tu postre.
Te miro en silencio mientras tú enredas tu tenedor en los espaguetis como enredabas tus manos en mi pelo.
Tras meses sin ti, la vida se me había hecho insípida; pero nuestras discusiones eran como un salero roto. Tenías exceso de mí y yo de ti.
Bajo mis ojos al plato con restos de queso fundido y palabras no dichas. Aquí estamos. Quedamos en vernos para suicidarnos en el hecho de que ya no estamos juntos, en que mañana cojo el avión y tú el tren para volver a estar separados durante a saber cuánto.
Te metes los últimos espaguetis en la boca y espero a que te los tragues para decir que me voy, que me encantó verte y saber que podemos ser amigos después de todo.
Por ello, muérdeme antes de que cruce la puerta, antes de que mis ojos miren a través de la ventana deseando huir. Muérdeme, detenme. Oblígame a quedarme esta noche, obliga a mis mariposas a ahogarme y destruirnos. Como antes, cuando enterrabas tu barba de tres días en mi cuello.


J'aime tes larmes quand tu aime
Ta sueur le sang, rendons nous amants qui se passionne, qui se saigne
Je ne donne pas long feu a nos tragédies, à nos adieux. -Tryo.