No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

lunes, 18 de enero de 2016

Querido diario

Hoy es lunes.
¡Qué bien!
¡Qué feliz soy!
Espero que lo hayáis leído con sarcasmo.
A nadie le gustan los lunes.

Se supone que en un diario cuentas tus amoríos, tus penas, tus depresiones dejando todo tu corazoncillo expuesto en trozos para los ojos mirones que deseen cotillearte.
Pues bien, miradas cotillas, espero que estéis preparados para una exposición de insultos y mal humor ya que es eso en lo que me he convertido.

Empecemos por el principio:
Como cada año desde hace un año, por estas fechas, comienzan los exámenes. Estando en la universidad os aseguro que los vivís de otra forma. Sirva yo de ejemplo: despeinada, estresada, bebiendo café a todas horas con un toque de ojeras que llegan hasta los pies y perdiendo el tiempo aquí con vosotros. Podríamos decir que es como si todas las menstruaciones que has tenido y tendrás se juntasen en las próximas semanas (metáfora que solo las chicas entenderán). Para los que no comprendáis esta frase, resumo: lloros, risas, pavo, estrés, agobio, malas contestaciones, humor rancio,...
Reading- U.K.
Sin enrollarme más os cuento que, a pesar de todos los sentimientos anteriores, esto es una lucha por mi futuro. Tachones en montañas de apuntes incomprensibles que me servirán para construirme un hogar, unos sueños. Visto así parece que hasta valga la pena acostarse tarde y levantarse temprano para quedarte encerrado en casa sabiendo que fuera de las cuatro paredes de tu cuarto hay vida.

¿Querido diario, dónde quiero llegar a parar con esto? A ningún lado, es solo un diario.

Kar.

No hay comentarios: