No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 23 de noviembre de 2014


_Quiero ayudarte.
_ No quiero tu ayuda. Son mis problemas.
_ Pero me preocupas.
_ Es mi vida, y si no quiero no puedes obligarme. Sabes que no puedes hacer nada. 
_ Pero yo quiero que estés bien.
_ ¿Por qué coño te importa tanto mi vida?
_ Eres preciosa...
_ No, no soy preciosa. Aún no.
_ Solo quiero que estés bien... Y sana.
_ No estoy enferma, joder.
_ Si no lo estuvieras no tendría que dejarte notas. Y yo te quiero, Cassie.
Y no quiero perderte.

No hay comentarios: