He visto hace poco un vídeo en YouTube sobre Amanda Todd; una chica de quince años que, por ser demasiado inocente, acabó suicidándose dejando en esta red social la explicación. Era una situación muy dura, desesperante, tanto que decidió quitarse la vida. Espero que los que participaron es eso sufran solo la mitad que ella padeció. Este vídeo me ha "inspirado" a denunciar esta realidad pero desde mi punto de vista.
¿Por qué se hace bullying? Creo que puede haber muchas razones: pensar que esa persona es superior a ti y querer hundirla por ello, racismo, homofobia, simplemente odio, etc. En resumen, se nos mete entre ceja y ceja acosar a una persona hasta hacerla sentirse como la mierda más insignificante del universo. ¿Qué ganan los acosadores? ¿Poder? Pues sí, el poder de maltratar a alguien. Esto hace a uno sentirse importante.
Puedo arruinarte la vida si quiero.Esa es la frase que resume como se siente el asediador.
No quiero convenceros de que soy una santa y que por ello critico esto. Yo hice y padecí bullying.
En el caso en el que participé fue a un chico llamado Alejandro. Nos caía mal a mí y a toda la clase y, por ello, decidimos hacerle sentir mal. Reconozco que le grité y le menosprecié. No me siento orgullosa de ello y, si por casualidad puedes leer esto, lo siento.
También participé en el bullying a Yassin, un chico musulmán. En ese caso, en el que era bastante pequeña (ocho o nueve años) lo hice para sentirme aceptada por mis compañeros. Si no les seguía el rollo a ellos, podría ser yo la siguiente. Al igual que a Alejandro, a ti también te pido disculpas.
¿Sabéis que es lo peor? Que ni siquiera me daba cuenta de que estaba siendo cruel y mezquina con gente que no lo merecía. Creo que ese es el problema, el humano no sabe lo despiadado que puede llegar a ser.
Ambos chicos se fueron de mi colegio a otro y empezaron una nueva vida.
Sufrí bullying con la anterior edad mencionada. Una amiga decidió convencer a toda la mi clase para que no me hablaran durante un día entero. Sí, querida, eso es acoso. Lloré todo el día porque no entendía por qué me había hecho eso. A día de hoy sigo sin saberlo.
A los tres días de esa estúpida jugarreta ella me pidió perdón. Actualmente, somos medio amigas. Se puede convivir con alguien que te hizo sentirte como el último moco del mundo y llevarse bien. Obviamente, todo eso está perdonado pero no olvidado.
Aquí intento poner de manifiesto la facilidad con la que se hace y recibe acoso escolar y, hasta que esto no se acabe, nuestra educación será decadente.
Hay niños que se autolesionan y piensan en el suicidio como solución a estos problemas; a todos ellos os digo que denunciéis la situación. Una vida sin ese suplicio es posible, se puede sacar la fuerza para seguir.
No estáis solos.
A ellos que han fallecido por esta causa, mis más sinceros respetos y lamentaciones a todos los cabrones que los llevaron a ello.
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