Al verme rodeada de tanto vacío solo pude sentarme en el borde de mi cama. Mi mente repetía una y otra vez:
Estás sola.Era una grabación insoportable, una auténtica tortura.Estás sola.Estás sola...
Grité a pleno pulmón pidiendo ayuda, suplicando que alguien que me salvara.
Ese grito sonó tenebrosamente a silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario