No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

martes, 14 de octubre de 2014

Gritemos

¿Por qué? Porque estamos locos.
Nos gusta vivir, vemos sonrisas donde los demás ven vacío.
Nos acercamos al acantilado y nos dejamos caer porque sabemos que abajo están los brazos del otro. Para recogernos, para librarnos del dolor.
Sentimos el corazón bombear a mil por hora, los dedos tiemblan y regalan caricias.
Miramos y se nos dilatan las pupilas, como sucede con la droga. Tal vez esto sea una droga.
Somos supervivientes, somos superhéroes.
Somos unos estúpidos enamorados, somos felices.





No hay comentarios: