No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

sábado, 20 de diciembre de 2014

No me gusto.
No me gusta mi contexto ni mis acciones, mis miedos y valores, mi cara por el día y menos por la noche. Puedo ver a la gente feliz (o intentando serlo) y no entiendo qué funcionó mal conmigo.
¿Por qué me siento tan raro? ¿Es el pelo, mi cuerpo, la gente? ¿Mi mente y mi cabeza?

Cerraré los ojos hasta que esta mierda pase. No me despertéis mañana. Ni nunca.

No hay comentarios: