No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 7 de diciembre de 2014

Microcuento cantado

Visión del narrador (y sociedad):

Abrió los ojos una mañana de invierno con una sensación extraña en la garganta. No era más que un ligero toque a decepción que hacía que le costase tragar su propia saliva. Aún tumbado entre sus sábanas y suspiros meditó acerca de qué había hecho mal para sentirse tan fracasado. Él, al que de pequeño llevaban a programas por su gran don musical, había pasado a ser apenas una anécdota.
¿Por qué?, se torturaba.
Cuánta razón hay en esa frustración. Cuántos sueños rotos por no tener una oportunidad de demostrar que haces las cosas con amor y, encima, talento. Tantas clases invertidas en guitarra y voz, tantas horas de prácticas, ansia de avanzar, de que a la gente le guste lo que haces. Sin embargo, ahí está nuestro protagonista. Tumbado entre sábanas y suspiros, con un nudo en la garganta que tanto ha amoldado para cantar.

Visión del protagonista:

Hoy es otro día más, vacío por no subir a escenarios y hacer lo que amo.
Hoy es otro día más en el que la gente no apoya lo que hago.
Hoy es otro día más sin sueños.
Hoy es otro día más en el cual voy a luchar e invertir cada segundo en seguir.
Luchar en lo que creo, lo que me gusta, luchar por mi pasión. La gente no debe tirar la toalla; si quieres hacer algo, aprende de los mejores, pelea por hacerte un hueco en el mundo y hacer que tu nombre llene de orgullo las bocas de tus conocidos. No se puede perder el entusiasmo en hacer algo que te fascina, aunque te den mil palos hay que levantarse mil y una veces, darte un golpe en el pecho y gritar: NO ME VAS A DERRIBAR.
Esto es lo que soy, mis ideales y lo que persigo; y jamás podré cambiarlo ni renunciar a ello mientras respire.
Las personas hablarán de que estás loco y te intentarán convencer de que es imposible y que pongas los pies en la tierra. Por eso es por lo que me siento tan solo. Lo malo es que no me gusta vivir en el suelo, prefiero tener las vistas de las nubes y, poco a poco, haré una escalera para poder reírme de los que no creyeron en mí desde lo alto.



¿Eres de los que viven con la cabeza enterrada en el suelo o prefieres tener buenas vistas?

It´s time de Imagine Dragons.

No hay comentarios: