Te dije que dejaría marchar las lágrimas.
(...) Y puede que esta noche te llame, después de que mi sangre se transforme en alcohol.
Pero es que solo quiero abrazarte.
Dame un poco de tiempo,(...) todo lo que quiero
es el sabor de tus labios.
Dame amor como nunca antes porque últimamente lo he estado necesitando más y, aunque ha pasado un tiempo, sigo sintiendo lo mismo.
Quizás debería dejarte ir.
Y sabes de sobra que te llamaré en cuanto mi sangre se convierta en alcohol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario