No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 26 de enero de 2014

En el espejo.

Te sientan bien las camisetas anchas.
Ya, porque disimulan tu asquerosa barriga.
Estas muy pálida...
Mejor, eso quiere decir que no sales y fastidias al mundo con tu presencia.
Hace tanto que no quedas con tus amigos.
Más que nada porque no tienes. Nadie te soporta.
Lo que sucede es que eres muy insegura. No importa lo que ellos digan.
Pero ellos tienen razón: eres gorda, eres fea, eres antisocial, vomitas a escondidas... Eres un desperdicio.
¿Por qué te haces esto? Mereces ser feliz.
No, no lo mereces. No mereces ni la compasión.
No llores, sabes que la belleza está en el interior.
Tu interior apesta.
Por favor, cállate.
No puedo, te odias.

No hay comentarios: