No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

jueves, 8 de mayo de 2014

ADVERTENCIA

Debes escuchar la música mientras lees el texto; así, de cierta forma, estarás sintiendo lo que yo viví al escribirlo. 
Ojalá puedas emocionarte tanto como yo.


   A mi vida, mi pequeño gran trocito de felicidad:

  No sabría cómo empezar a explicarte todo lo que me haces sentir, lo que me haces percibir por cada poro de mi piel. Esa forma de ser tú es tan hermosa, es imposible no adorarla, admirarte en todos tus puntos cardinales. Porque todo tú iluminas, tu música y esas dulces carcajadas que, he de reconocerlo, me dan vida. 
  Tal vez pienses que exagero, yo creo que no. Me aportaste (y me aportas) esa tranquilidad cuando no veo la salida, esas risas cuando todo está negro y unos abrazos reconfortables.
  Centrándonos más en nosotros, sabes que no te voy a prometer un infinito, ni pondré nombres a nuestros hijos imaginarios ni planearé nuestra casa perfecta. Tampoco pintaré nuestras iniciales en las paredes. 
  No lo haré porque por nada del mundo querría prometerte una vida perfecta que no podría cumplir. Prefiero disfrutar el momento, sin importar el futuro, aunque sería más bonito contigo. Me da igual la forma, pero contigo.
  Puedo vivir sin ti y tú sin mí, lo sé, pero prefiero no hacerlo, sería todo aburrido, vacío. Gris.
  Y todo lo pasado, en nuestras mentes queda, porque es tan mágico que nadie lo entendería. Podemos comunicarnos mentalmente, similares a Marshall y Lilly (en algunas ocasiones molamos más), pero con la ventaja de que tú, eres tú. Irreemplazable.
Pequeño, sé que no puedo darte mucho, porque no tengo nada; solo puedo afirmar aquí, delante de todo el mundo, que eres mi peor distracción, mi ritmo y mi blues.
Con esta retaila de cursiladas y cosas ñotas quiero decirte mil veces que eres mucho más de lo que nunca pude pedir. Gracias por ser parte de mí y hacer de cada día valga la pena más que el anterior, por darme todo y más, te quiero ñota.
Recuerda, si tú quieres, voy a estar en tu vida; porque yo no querré irme.

No hay comentarios: