No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 1 de febrero de 2015

Desamor

*Crack*

Suena como tus alas partiéndose y sientes tu inminente caída contra el suelo gélido, pero es tu corazón el que se ha roto.
Un "no te quiero" duele más que treinta puñales. Se desangra tu sueño más anhelado y más simple; estar con él para siempre, lo que ahora dura unos meses y mil cicatrices.

Tras tanto desconfiar en todos los que intentaban probar mi boca, me dejé llevar por sus mentiras sin trasfondo, triquiñuelas baratas que me hicieron creer en una persona que ahora me deja caer y caer...
Aún sigo sin creérmelo, como si fuera una pesadilla más.
Me jugué el orgullo y la dignidad por él, por dos letras que juntas forman un mundo, el mío.
Ahora las lágrimas corren libres al abrir la prisión de mis ojos, y dejan ver que lo que yo sentía por ti no era un amor pasajero, era eterno, solo que tú no quisiste intentarlo.

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