No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 15 de noviembre de 2015

Me gustas cuando callas porque estás como ausente

Pablo Neruda

Me gustas cuando callas porque me seduces con el silencio de tus neuronas trabajando y con el aire del libro que lees mientras lo apoyas en tu regazo.
Me gustas cuando tu boca está sellada con un beso mío sin más ruido que la explosión de nuestros labios al chocarse.
Me gustas cuando coloreas el vacío de palabras con una sonrisa, llenando el espacio entre tú y yo.
Me gustas cuando suspiras al recordar las olas del mar jugueteando con los dedos de tus pies con aroma a sal y a vida.
Me gustas cuando te muerdes el labio inferior recordando alguna noche en la que no dormiste demasiado.
Me gustas cuando callas porque nunca estás ausente.

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