Examinar atentamente. Mirar con atención.
Esta definición viene a mi cabeza cuando inundas mis ojos. Toda tú, con tus curvas en cuerpo y cabello, cabes dentro de mis pupilas, iluminándolas y dilatándolas como si de una aurora boreal se tratase.
Te observo mientras duermes con los labios entreabiertos y respirando pausadamente. Me detengo en cada peca, en cada lunar y en cada milímetro, deleitándome con tu presencia y tu olor.
Podría decirse que te analizo y te estudio cuando te enredas en mis sábanas. No voy a despertarte (sé que no te gustaría) pero, incluso así, simplemente soñando, eres capaz de llenar todos mis vacíos de un suave aroma a violetas que ya desearían estas flores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario