No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

miércoles, 11 de mayo de 2016

Amore della mia vita

Por dónde empezar. Tal vez por la decepción, esa es la mejor palabra para describir mis sentimientos hacia ti. Tú, princesa, a ti que te he amado locamente durante la mitad de mi vida y que te he dado todo, ¿por qué no me das nada? ¿El amor no era recíproco?
Puede que pienses que soy una exagerada, que maximizo las cosas (nadie te quita la razón); sin embargo, cómo cuidas a lo que quieres cuenta más de ti que tus propias palabras. Menos mal que te "conozco", si no diría que eres mala persona. Me sé de sobra tus traiciones, y que, como para disculparte, me envías fotos de las lágrimas de tus ojos; como queriendo gritarme
EH, MIRA, TENGO SENTIMIENTOS
Pero ya solo veo ojos maquillados de dolor fingido, tal vez con un toque de envidia o impotencia. ¿Qué te ha pasado, amor?

Y mira que he mantenido la mente abierta y que conozco la silueta de todos los errores que he cometido y por ellos te he pedido y pido perdón. También sé bien que la situación actual te ha hecho cambiar y que ya ni tu sonrisa es la misma. Sin embargo, ¿todo ello es razón para que, al mirarte, ni siquiera pueda reconocerte? ¿Qué te ha pasado, mi amor?
Perdóname por cambiarte por otra persona, por contarte mis problemas, por quejarme por todo; supongo que aún me sigue importando tu opinión y busco (desesperadamente) encontrarte.
¿Qué te ha pasado, amor de mi vida?

Espero que vivas bien en la parra en la que has subido, y que la caída no sea muy brusca. Mientras vives ahí, cuéntame, ¿a qué saben las lágrimas de soledad?

Pdt: puede que nunca leas esto, o quizás sí. Ahora ya sabes la verdad.

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