No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mal recuerdo.

Parecía mentira.
Era una especie de juego de mal gusto del destino. ¿Es así como nos une? Bueno, desde entonces somos inseparables. Puede que los momentos de flaqueza nos hallan unido; lloramos juntos, nos traicionaron juntos(...); eso nos hizo fuerte a ambos.
Pasamos por lo mismo, y aquí estamos. Riendo, como siempre; sin decir a nadie lo que sentimos de verdad.



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