No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).
domingo, 11 de agosto de 2013
Puedo ponerme cursi y decir que tus labios saben igual que los labios que beso en mis sueños. Puedo ponerme triste y decir que me basta con ser tu enemigo, tu todo, tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
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