No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

sábado, 31 de agosto de 2013

Traje de seda, traje de saco

Hace unos cuantos años ya, cuando mi abuela aún podía hablar y era consciente de lo que decía, me contó que ella nació pobre, creció siendo pobre pero que ahora su estatus había mejorado considerablemente.
Ella lo llamaba el efecto traje de seda, traje de saco.
Consiste, simplificándolo mucho, en que todos nacemos con uno de esos trajes y que, a lo largo de nuestra vida, esta vestimenta se cambia por la otra. Algo así como el karma.
Mi abuela es un ejemplo viviente de este hecho. Al igual que la otra, pero en el caso contrario, nació con el traje de seda (buen nivel económico) y ahora esta pasando por muchos baches financieros (traje de saco).
Puede que esta disparatada teoría sea solo eso, una teoría más; pero teniendo en cuenta como van las cosas últimamente, no estaría mal que los ciudadanos de a pie tuviésemos traje de seda y ciertos políticos y gente de poder, traje de saco.


En honor a A.L.

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