No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

lunes, 15 de abril de 2013

Duele sentirse solo, pero duele más estarlo.
Saber con toda certeza que eres un desconocido para los demás, que no saben cuando tus sonrisas son una máscara barata.

No deberíamos culparlos, al fin y al cabo, les decimos fingiendo que todo anda bien; pero, ¿para qué mentir? 

A todos nos gusta que se preocupen por nosotros alguna vez, solo que a veces no sabemos si es mejor que nos consuelen o hundirnos solos.

No hay comentarios: