A ese sitio donde van los ancianos que
se retiran del acto de buscar labios que sacan de quicio. Ellos
lucen los tatuajes de su pasado, de cientos de historias, de un "no
te quiero querer", olvidando su significado y quien significan.
Desafiando al oleaje sin timón ni
timonel, siguen su camino hasta el amplio mar, cada vez más ligeros
de equipaje con despedidas tristes a su espalda, acompañados por
peces que nadan por no llorar.
Basado en Peces De Ciudad
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