No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

sábado, 29 de junio de 2013

Ella abrió los ojos de par en par cuando recibió su mensaje. En la cama, sus piernas temblaron y se formó un nudo en su garganta. Sabía que tenía que salir del cuarto donde su hermana dormía porque sentía unas ganas impresionantes de llorar.
Se asomó a la terraza y volvió a leer la conversación:
_Pequeña, sabes que tenemos que hablar...
_Claro, dime :)
_No sé si es lo apropiado pero allá voy. Desde hace un tiempo he estado dudando de "nosotros". Creo que era mejor cuando solo éramos amigos.

Sabía que según el guión ella debía llorar, pero fue todo tan espontáneo que las lágrimas no aparecieron. Llamó a su mejor amiga. Eran las 3 de la mañana, estaba dormida. Intentó contactar con alguien, salir de esa casa, cualquier cosa, cuando recibió otro mensaje: Hola preciosa, ¿tan tarde y despierta?
Su amigo había acudido al rescate y gracias a Dios vivía cerca.
_¿Puedo verte ahora? Es que necesito desconectar...
_Claro, ¿te veo donde siempre?
Sonrió a la pantalla, el nudo de su garganta se esfumó. Él sabía hacerla feliz, cuidarla, mimarla.
 ¿Por qué se había enamorado del chico equivocado?

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