No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

lunes, 3 de junio de 2013

Ella cierra los ojos.

_ ¿Eres feliz?_ hace un leve gesto afirmativo con la cabeza. Luego abre los ojos. Húmedos y arrobados, anegados de minúsculas lágrimas transparentes, brillantes de amor, preciosos. Él la mira._ ¿Qué pasa?
_Tengo miedo.
_ ¿De qué?
_ De no volver a ser nunca feliz de nuevo.

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