Levantó la cabeza. Su mirada era frágil, anegada por las lágrimas.
_No creo que pueda seguir con esto... _su voz estaba quebrada.
Él la miró, atónito. Clavó sus ojos en alguna parte del suelo.
_Juraría que esta vez lo había hecho todo bien.
Recordaba a un niño perdido. Ella le cogió la cara con ambas manos y juntaron sus frentes.
Tenían la respiración entrecortada, gotitas caían por sus rostros. Ella respiró profundamente y comenzó a hablar:
_La culpa no es tuya. No me malinterpretes._intentó sonreír._No soy lo mejor para ti.
Él la abrazó y se enterró en su pelo.
_Eres perfecta para mí.
Ella lo abrazó.
_No es suficiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario