No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

jueves, 12 de septiembre de 2013

lágrimas

Levantó la cabeza. Su mirada era frágil, anegada por las lágrimas.
_No creo que pueda seguir con esto... _su voz estaba quebrada.
Él la miró, atónito. Clavó sus ojos en alguna parte del suelo.
_Juraría que esta vez lo había hecho todo bien.
Recordaba a un niño perdido. Ella le cogió la cara con ambas manos y juntaron sus frentes.
Tenían la respiración entrecortada, gotitas caían por sus rostros. Ella respiró profundamente y comenzó a hablar:
_La culpa no es tuya. No me malinterpretes._intentó sonreír._No soy lo mejor para ti.
Él la abrazó y se enterró en su pelo.
_Eres perfecta para mí.
Ella lo abrazó.
_No es suficiente.

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