Superficialmente, ¿qué vemos en ellas? Libros, papeles, fotos, una grapadora, etc. Simplemente, cosas. ¿Qué hay detrás de esas cosas? Unos años en una empresa, por ejemplo. Recuerdos de amigos, tardes de cervezas, llamadas estresantes... En resumen, un periodo de vida cabe en una caja.¿Qué más cabe en ella? Podemos guardar una historia de amor, una amistad o los recuerdos de un difunto.
Para la gente ajena, solo son objetos, para los que sabemos que hay detrás, sentimos algo diferente. Cada elemento es una historia, cada foto es el recuerdo de un día especial.
Nadie me dijo que cabías dentro de una caja, con todos tus problemas, tus miedos y nuestras peleas. Ahora que está cerrada me siento mejor. La escondí en el armario, junto con mi corazón, para que nadie pregunte por él; pero ahora tengo la sensación de que un monstruo vive tras las puertas de mi ropero y que está esperando todas las noches a que me duerma para atormentarme.
Pdt: mis historias ya no hablan de ti.
2 comentarios:
Se ve que en América las cosas son distintas, en una caja podemos guardar lo que queramos pero nos llevamos lo que hemos sentido en ese lugar especial. Que bonita reflexión, cada vez me sorprendes más :)
Si tienes tiempo hecha un vistazo y comenta en mi blog.
Creo que en una caja cabe más de lo que imaginamos.
Muchas gracias, no dudaré en pasarme! <3
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