No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

jueves, 3 de enero de 2013

Better alone

Aún recuerdo la última vez que rompimos porque fue realmente extraño. No nos habíamos visto en más de un mes y cuando podía ir a verte me dijiste que necesitabas espacio.
Luego parece que te arrepentiste y me dijiste "te juro que voy a cambiar, cariño, créeme"  pero ya me habías echo daño.
Te dije "TE ODIO", rompimos, me llamaste, "TE QUIERO"
Realmente te llegué a echar muchísimo de menos; pero fui fuerte. No contestaba tus llamadas nocturnas en plena borrachera y te trataba como antes... O lo intentaba. Reconozco que algunas noches me dormí pensando en ti porque pensaba que lo nuestro iba a durar para siempre, pero nunca digas nunca. 

Siempre es una palabra demasiado grande.

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