Luego parece que te arrepentiste y me
dijiste "te juro que voy a cambiar, cariño, créeme"
pero ya me habías echo daño.
Te dije "TE ODIO", rompimos,
me llamaste, "TE QUIERO"
Realmente te llegué a echar muchísimo
de menos; pero fui fuerte. No contestaba tus
llamadas nocturnas en plena borrachera y te trataba como antes... O lo intentaba. Reconozco que algunas
noches me dormí pensando en ti porque pensaba que lo nuestro iba a durar para
siempre, pero nunca digas nunca.
Siempre es una palabra demasiado
grande.
No hay comentarios:
Publicar un comentario