No me vengas con que ayer lo éramos todo si ni siquiera me mirabas a la cara.
Me engañaste y me usaste.
¡Mírate! Ni siquiera eres la misma, aunque sé de sobra que nunca te llegué a importar realmente. Para ti no era nada.
Todo ha cambiado, te has convertido en lo que prometimos no ser nunca.
Me has decepcionado.
Pensaba que eras diferente, y no andaba tan equivocado.
Eres peor.

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