No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

sábado, 19 de enero de 2013

¿No te ha pasado alguna vez que alguien te decepciona?

Alguien que nunca pensaste que lo haría. Alguien que siempre estuvo ahí y que ahora, PUM! te falla como nadie, dando donde duele, sin compasión.
Y todo en lo que una vez creíste se desmorona, se hace cachos. Todo se ve negro. Te sientes abatido, y con miedo. Tal vez demasiado miedo.
Y comprendes que, quizás, la mejor respuesta sí que es la huida.

No hay comentarios: