No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 20 de enero de 2013

Debe ser difícil no tener secretos para alguien, ¿verdad?

"_Para ella te conviertes en una costumbre  en algo que poco a poco empieza a formar parte de su vida. Cada día recibe una frase, un pensamiento bonito sin ninguna insinuación. _él sonrió y, acto seguido, se puso serio_ Después, de repente, paras. Durante un par de días, nada, ni un mensaje. Y ella se da cuenta de que te echa de menos, de que te has convertido en una cita inalterable, en un momento esperado, en el motivo de una sonrisa. Entonces vuelves a escribir y te disculpas, te justificas diciendo que has tenido un problema y le haces una pregunta muy simple: ¿Me has echado de menos?. Sea cual sea su respuesta, la relación ya ha cambiado."

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