No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

jueves, 21 de febrero de 2013

Queda... Que poco queda...

Solo quedan las ganas de llorar al ver que nuestro amor se aleja.
Frente a frente, bajamos la mirada,
pues ya no queda nada de que hablar.
Nada.

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