No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

sábado, 2 de febrero de 2013

Todo lo que es, no es en realidad.

 Cerró los ojos y se embriagó con el perfume de la hierba mojada, de la tierra, de la vida. Sí, de la vida. ¿Dónde había ido a parar la suya? ¿Su entusiasmo y su felicidad? Cuando volvió a abrir los ojos, él estaba allí, a pocos pasos de distancia. Durante un instante le pareció que lo conocía.
Él la observó en silencio. ¿Qué frase sería apropiada para una mujer como aquella?

Pese a todo, permanecieron en silencio.

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