No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

domingo, 24 de marzo de 2013

Hoy me he puesto a recordar.

He recordado nuestras sonrisas, nuestra forma de pasar los días aburridos, caminando sin rumbo.
He recordado las veces que realmente parecíamos enfermas de gravedad suprema.
He recordado todas las veces que nos hemos perdido, he recordado sus lágrimas, sus risas, su pavo mañanero, sus patadas e incluso su forma de convencerme a la hora de hacer algo que no quiero.
Nuestras acrobacias en verano, nuestros planes y locuras. Las noches interminables, el triángulo y el triángulo de las bermudas.
Nuestras conexiones cerebrales, las mil y una veces en las que nos mirábamos y nos decíamos todo.
Y también las veces en las que decíamos lo mismo al mismo tiempo.
Foto del 2.008, ya hacía 4 años más o menos que
nos conocíamos.
Y ella, ella que es mi "asdfghjklñ", la castaña clara más inteligente del mundo. La que me complementa y la que me aconseja cuando ando perdida (literalmente).
La que me regala sus paranoias y las noches de llamadas interminables.
Parece mentira que lleve tanto tiempo soportándola y no la haya matado ya; supongo que me gusta que pese a estar lejos siga contando conmigo.






Y si has leído todo esto, es que realmente te importo ;)
Mil gracias, parte izquierda.


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