No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

sábado, 2 de noviembre de 2013

Me apego a cada resto que me queda de tu cariño sin importar si después acabo destrozada. 
No importa cuanto haya que luchar porque tengo claro qué vale la pena y no quiero perderlo.
Puede que lo nuestro tenga fecha de caducidad, pero no seré yo quien lo liquide... Aunque si te vas... 
Si te vas no pienses en volver. No querré escuchar tus disculpas. Será demasiado tarde para tu arrepentimiento, el daño estará hecho.

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