No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

martes, 5 de noviembre de 2013

Quiero ser como tú, quiero ser yo la fuerte

Siempre había pensado en ser la novia perfecta.
Realmente lo deseaba. No era mucho, pero creía que lo era, hasta que me di cuenta de que había aprendido de la persona equivocada.

El amor no está en decir mucho y hacer poco, eso todos lo saben aunque pocos lo cumplen.
El amor está en pequeños detalles, secretos juntos, abrazos, besos y demás ñoñeces.

Pues bien, no cumplía ni una ni otra. Era la novia inexistente, independiente. ¿Habría alguien en este mundo que quisiera algo así?
Lo peor es que no sé ser mejor, no sé dar lo mejor de mí sentimentalmente hablando. ¿Y todo por qué? Por miedo a ser la débil, la que sufre, miedo a querer más y que no me quieran. Sí, me aterroriza.
Necesito su ayuda para ser mejor. No importa lo que depare el futuro. Me da igual. Quiero aprender de él, de la mejor persona que conozco. Me he equivocado mucho tiempo pero se ha acabado.
Pensaba que amar era ser la perdedora, aunque ya sé que no.
Enséñame a ser yo la fuerte.

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