No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

miércoles, 11 de marzo de 2015



Cuando te enamores de su aire, de sus olas, de su sal entenderás por qué el mar está lleno de vida.

(El que entra en él, jamás quiere volver a partir)

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