Para mí, representa el dolor. A los que nunca lo habéis practicado, os comento un poco:
El ballet y la danza clásica son artes muy estrictas. Debes tener una postura determinada, que tus músculos sufran, cansarte, destrozarte los pies con las puntas pero siempre, siempre, mantener una sonrisa en tu cara.
Es curioso, sufres por dentro, te duele, sangran tus dedos, te caes, pero por fuera solo se pueden ver movimientos frágiles que hacen creer que vuelas.
Fue tan duro pero tan hermoso.
Me recordaba a un amor prohibido, de esos que sabes que no te convienen, que duelen, pero que te ayudan a seguir respirando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario