¿Recuerdas cuando me besabas y susurrabas "te quiero"? Yo sí, casi todas las noches.
¿Recuerdas cuando te vacilaba y me hacías sentir tan culpable que te mataba a abrazos? Cómo olvidarlo, ¿verdad?
Era todo perfecto, las tardes de risas y porros, el inevitable alcohol, las picadas por tonterías y los besos.
Nos iba muy bien. ¿Sabes por qué? Porque no te quería tanto como para que me dolieses, para que tus traiciones me hicieran llorar, para que valorara de verdad tus gestos; pero me enamoraste. Al fin y al cabo, lo hiciste, sí, joder, y lo odio con toda mi alma. Te valoré cuando te fuiste de mi vida. ¿Cómo te saco ahora de mi mente? ¿Como vivo sin ti? Entiéndeme, no podré olvidar algo que nunca acabó, más que nada porque nunca empezó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario