Lo vio pasar y centró su mirada en él. Tan sonriente como siempre, hablando con su mejor amigo, gesticulando de aquella forma tan peculiar suya. Peculiar y adorable.Ella se mordió el labio y metió sus manos heladas en los bolsillos de la sudadera. Lo seguía con los ojos.
Él la miró.
Se mantuvieron la mirada un segundo y ella la apartó, dirigiéndola al suelo. Sentía sus mejillas arder.
Él siguió observándola un rato más y le dijo a su mejor amigo, lo mejor que hice fue romper con esa friki.
Su amigo la vio. No pudo evitar sonreír. Ella seguía con la mirada baja. Tan hermosa. Él podía hacerla feliz, no como el capullo de su amigo, él quería curarle el alma.
Ella pensaba, con un nudo en la garganta, ¿por qué me enamoré del más imbécil?
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