No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

jueves, 3 de octubre de 2013

Ven

Si vienes y cumplimos las promesas de dormir abrazados.
Si vienes y te dejo marcados en tu piel mis besos.
Si vienes y volvemos las noches interminables.
Si vienes y acabamos de una vez de contarnos con caricias lo que nos falta por decir.
Y, si por fin vienes, me pierdo en tus brazos y resulta que es el lugar donde mejor me encuentro.

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