No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

jueves, 10 de octubre de 2013

In[compatibles]

Sus amigos lo adoraban, su familia lo adoraba... Ella lo adoraba. Pero nadie veía lo diferentes que eran. Por poner un triste ejemplo, ella amaba el frío y él se moría porque llegase el verano. Ella era discreta, una más del montón. Sin embargo él... Él era el chico perfecto. Era todo lo que se podía pedir, pero ¿tenían futuro? Ambos se morían por un que durara para siempre.
Eran tan incompatibles que a ella le dolía, la mataba.
Había cosas que nunca podrían hacer juntos. Había conversaciones de las que nunca hablarían, había canciones que nunca cantarían.

 "¿Sabes qué? Las pequeñas cosas son las que nos hacen únicos. _me dijo él. _Tal vez nunca veamos esa película que tanto odias y que a mí me hace reír. Tal vez nunca comamos tu tarta preferida porque la detesto, pero esas pequeñas cosas que nos diferencian hacen que tú, pequeña, seas perfecta para mí. Seremos ese cuento de hadas que tú quieres que seamos."

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