No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).
Anonadada, los ojos se le inundaron al ver que tenía demasiadas cosas en común con aquella chica.
Tal vez os preguntéis qué clase de coincidencias podrían tener para hacerla llorar;
es fácil, tenían al mismo novio.
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