No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

jueves, 11 de septiembre de 2014

Egocéntrico

Ser egoísta es malo, sin duda. Nos lo inculcan por todas partes, pensar sólo en sí mismo es cruel (pese a que muchos, muchísimos lo hagan), pero ¿hasta qué punto debemos ser altruistas?
El humano es un ser social, por lo que necesita del resto para subsistir así que, ¿si mi entorno es feliz, yo también lo seré? Posiblemente; si todos a tu alrededor sonríen, puede que tú también lo hagas. ¿Pero, y si tu felicidad dependiese de la gente ajena a ti?
Quizás lo correcto sería aprender a obtener nuestra propia fortuna sin necesidad de nadie más.
Quizás el egoísmo nos puede servir para crecer como personas siempre y cuando no olvidemos que no somos el centro del mundo.
Quizás para ayudar a buscar tu felicidad primero tengo que encontrar la mía.

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