No suelo escribir sobre cosas alegres, pero a veces lo intento.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia (o mala leche).

jueves, 11 de septiembre de 2014

Gracias.

Gracias por aparecer.
Gracias por querer conocerme.
Gracias por reírte conmigo y nunca de mí.
Gracias por los abrazos.
Gracias por una verdadera amistad.
Gracias por ese beso robado.
Gracias por enseñarme que amor sin dolor es posible.
Gracias por las nuevas experiencias.
Gracias por hacerme sentir única y especial.
Gracias por aquel "te quiero".
Gracias por engañarme.
Gracias por hacerme sentir inútil y fácil de sustituir.
Gracias por volverme fría.
Gracias por taladrarme el corazón.
Gracias por dejar que me fuera.
Gracias por irte para no volver.

No hay comentarios: